Cinco años espero Millonarios F.C. para disputar una final y ahora está a 180 minutos de cumplir con el sueño de toda la hinchada azul: el título. 

Bien decíamos en crónicas anteriores que la fe de a poco se apagaba en un comienzo de torneo confuso pero que, aún así, tan sólo bastaba un destello de luz para volver a ilusionar, para hacer creer de nuevo. 

Este equipo si que reveló como renace un ave fénix y demostró con hechos que el derrotismo no puede ser parte de la dinámica en la familia azul, que cada partido se juega hasta el último segundo, que subir escalón tras escalón como profesa Russo si funciona y sobre todo, que juntos siempre seremos más fuertes.

11 partidos ganados, 5 empates y sólo 4 derrotas en la fase todos contra todos ya invitaba a creer. Quedaba una Equidad en cuartos fuerte en casa y que siempre ha sabido como complicar, sin embargo, un empate en Techo y por supuesto la victoria en casa bastó para subir el otro escalón y con la camiseta inflada de orgullo y jerarquía enfrentar a ese América del “Polilla”, que fue  imbatible hasta la llegada del glorioso embajador.

Así nos abrimos paso a un acontecimiento y seremos fieles testigos de una final bogotana. Qué bello regreso señores; que coqueta y orgullosa debe estar nuestra hermosa capital ante tal acontecimiento.    Ahora sólo queda disfrutar cada segundo de este momento tan merecido y esperado. Vamos a alentar, vamos a apoyar, vamos a creer y sin miedo vamos a cantar “Millonarios será campeón…”.


Por Laura Morales