Johnny Depp generó controversia durante el festival musical británico de Glastonbury con una broma acerca del asesinato de Donald Trump, reflexionando sobre el tiempo que ha pasado desde que un actor asesinó a un presidente de Estados Unidos.

Depp, de 54 años, estaba hablando ante una multitud en la noche del jueves, antes de la exhibición de su película “The Libertine” (2004) en el marco del festival. La conversación derivó entonces hacia el presidente Trump.

“Es sólo una pregunta, no estoy insinuando nada. ¿Cuándo fue la última vez que un actor asesinó a un presidente?”, preguntó a la audiencia, en una posible referencia al actor John Wilkes Booth, que asesinó al presidente Abraham Lincoln en 1865.

“Ahora quiero aclarar que no soy un actor. Me gano la vida mintiendo. Sin embargo, ha pasado un tiempo y tal vez ha llegado el momento”, añadió el actor estadounidense.

Los comentarios de Depp ocurrieron menos de un mes después de que la comediante Kathy Griffin recibiera duras críticas por posar en fotografías sosteniendo lo que parecía la cabeza cortada y ensangrentada de Trump. La broma le costó perder auspicios y trabajo.

La semana pasada, un hombre armado abrió fuego contra legisladores republicanos en Virginia mientras practicaban para un partido benéfico de béisbol.

El Servicio Secreto dijo en una declaración a la cadena ABC que monitorizaba activamente la información procedente de fuentes abiertas, incluidas las redes sociales, para detectar posibles amenazas.