El equipo capitalino consiguió imponerse 2-1 en el marcador global y consiguió su tiquete para disputar el título de la Liga Águila 2017–II.

Esta nueva versión del equipo bogotano, comandado por el uruguayo Gregorio Pérez, que recibió al equipo después de un primer semestre con dos estruendosos fracasos siendo eliminado de los playoffs de la Liga y de la fase de grupos de la Copa Libertadores, mantuvo una regularidad que le permitió estar en lo más alto de la tabla a lo largo de todo el semestre a pesar de no tener la misma calidad en la nómina de algunos de sus rivales.

Su gran fortaleza y uno de los principales motivos por los cuales llegó hasta aquí, es la solidez defensiva que lo ha caracterizado a lo largo de todo el campeonato. Tácticamente, con el ADN uruguayo impregnado, el equipo ha demostrado cumplir a cabalidad con todo aquello que el estratega multi-campeón con Peñarol plantea: un equipo corto, en un bloque compacto, con los once jugadores detrás de la línea de la pelota y con una presión asfixiante sobre el rival.

Nunca su preocupación ha pasado por tener más tiempo que el rival la pelota, sino en simplemente perderla poco y lejos de su propio arco para evitar goles en contra y  recuperarla mucho y cerca del arco rival para generar situaciones de gol a favor. Ofensivamente, con el tridente que componen Pajoy, Plata y Morelo, el equipo aprovecha al máximo la velocidad y logra así que sus contragolpes con transiciones defensa-ataque sean una de sus principales armas ofensivas, sumado claro está, a la táctica fija, medio por el cual ha conseguido más del 40% de sus goles con muy buenos cabeceadores como Héctor Urrego, William Tesillo, Juan David Valencia y el propio Wilson Morelo.

Y como no podía faltar, el as bajo la manga de Gregorio Pérez es el ídolo y capitán Omar Sebastián Pérez. Gracias a la magnífica gestión que entre el Cuerpo Técnico y el propio jugador han realizado, se ve una versión del 10 que hacía casi dos años no aparecía y ha sido fundamental para el equipo, sobre todo en los tramos finales de los partidos.

Este es Independiente Santa Fe. El justo finalista por lo hecho a lo largo de todo el torneo que buscará seguir escribiendo su propia historia. Ad portas de una nueva final, buscará conseguir su décimo título e iluminar el cielo bogotano, como lo ha hecho en los últimos años. Este exitoso ciclo que empezó el 15 de julio de 2012 con el título de la séptima estrella, se resiste a terminar y va por más.

Diego Baquero Ospina

@DiegoBaco23