La Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres realizó una encuesta sobre la percepción de la interrupción voluntaria del embarazo en Colombia, más de 2 mil hogares fueron consultados en  ciudades del país.

Juliana Martínez Londoño, coordinadora de esta organización, señala que está es la primera encuesta que se realiza en el país sobre este tema y que muestra dos asuntos muy importantes. El primero tiene que ver con la aceptación de las causales en las que está permitido abortar en el país.

El 65%  de las personas encuestadas piensa que la interrupción voluntaria del embarazo debe ser legal en las circunstancias que  fueron despenalizadas en 2006 por la Corte Constitucional: cuando pone en peligro la vida de la mujer, cuando es resultado de una violación o cuando exista malformación del feto que haga inviable su vida.

Por otro lado, la encuesta indica que el 61% de las personas encuestadas considera que una mujer que interrumpe su embarazo, no debe ir a la cárcel por eso.

“La encuesta arroja un resultado importante que tiene que ver con la importancia política del tema. Lo que están diciendo las personas encuestadas es que quieren que sus candidatos a la presidencia defiendan los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, especialmente de interrupción voluntaria del embarazo”, explica Martínez. 

Igualmente, un 76% defiende derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y un 40% la interrupción voluntaria del embarazo. Así mismo, un 74 %  afirma que las mujeres deben decidir sobre su vida sexual y reproductiva. 

Debido a la ausencia de rutas de atención y de profesionales capacitados, un alto porcentaje de mujeres que buscan interrumpir su embarazo acude a lugares que no garantizan un buen procedimiento, según el más reciente informe de la organización mundial de la salud (OMS).

El documento afirma que de 2010 a 2014 se produjeron 25 millones de abortos peligrosos en todo el mundo, es decir, un 45%.  La mayoría de estos ocurrieron en América Latina, África y Asia.