Los 40 años de Chingaza tras haber sido declarado como parque nacional ha sido la oportunidad para que muchos habitantes de Bogotá y de los 11 municipios de Cundinamarca y Meta sepan del tesoro ecológico que tienen a su lado.

Por esta época, muchas personas emprenden camino hacia Chingaza para admirar sus paisaje y admirar las distintas corrientes de agua que terminan siendo la base del suministro para los bogotanos.

Tener encuentros especiales con la naturaleza y aprender sobre la importancia de este ecosistema son algunos de los intereses de los visitantes a esta joya natural.

José Luis Torres, ingeniero forestal, indica: “uno ve todo muy teórico, que Chingaza, que su extensión, pero verlo en vivo y además ver el interés de otros profesionales como odontólogos participando en estas actividades es muy importante”.

Manuela Cano, coordinadora de comunicaciones del parque, señala que este evento celebra la vida y la biodiversidad, “son 40 años de retos y trabajos que nos permiten existir”, dice.
“Vamos a tener actividades en Bogotá y Villavicencio. Tenemos festival gastronómico, talleres gratuitos, ciclopaseos, estampado de camisetas y un foro en la biblioteca Virgilo Barco”, explica Cano.

Estos talleres no solo atraen a quienes tienen relación profesional con temas ecológicos, según Torres “son muy interesantes, porque como bogotanos, cuando abrimos la llave, debemos saber que es el resultado de un proceso de conservación y de cuidado”.

Para Cano los 40 años son una excusa para pensar en lo que debe ser Chingaza en diez, cincuenta o cien años, para cumplir el compromiso de cuidar el medio ambiente. Por tal razón, la celebración, no solo es recreativa, sino también cultural. Por ejemplo, señala “vamos a tener la inauguración de un pintor que conoció el parque y quedó enamorado de cuanto aquí sucede”.