Tras seis semanas de movilizaciones de calle opositoras, Vladimir Padrino, el poderoso general en jefe de las Fuerzas Armadas del país petrolero, responsabilizó a los adversarios del presidente Nicolás Maduro de agitar las calles para intentar derrocarlo y advirtió en la televisión estatal que los uniformados no lo permitirán.

La oposición sostiene que la Guardia Nacional, encargada de mantener el orden público y bloquear el avance de las concentraciones contra Maduro, es responsable de muertes de manifestantes por abusos en el uso de la fuerza.

“He ordenado el traslado de 2.000 Guardias Nacionales a esa entidad y he ordenado trasladar 600 tropas de operaciones especiales para cumplir con la segunda fase del plan Zamora, en el más estricto apego a la Constitución y respeto de los derechos humanos”, dijo Padrino escoltado por otros ministros militares.

El funcionario dijo que actuaba bajo instrucciones del presidente, sin dar más detalles de las implicaciones del plan Zamora, que agregó entrará en vigencia de inmediato.

Sólo en lo que va de semana dos personas han muerto en medio de manifestaciones en diferentes poblados del estado Táchira, uno de los puntos más álgidos de la anterior ola de protestas opositoras de los primeros meses de 2014.

La Fiscalía dijo que imputará a funcionarios policiales por las muertes.

Familiares dijeron a Reuters que un adolescente murió el martes luego de recibir un disparo en medio de saqueos de una decenas de comercios en San Cristóbal. El Ministerio Público dijo que inició una investigación sobre este caso.

“Mi mamá mandó a mi hermanito ayer a comprar una harina para la cena, al rato nos llamaron diciendo que mi hermano estaba herido de bala y lo iban a ingresar a pabellón”, dijo María Contreras, hermana del joven de 15 años, mientras esperaba que el cuerpo fuese ingresado a la morgue del Hospital Central de San Cristóbal.

Según testigos de Reuters, pocos comercios estaban abiertos el miércoles en San Cristóbal, que ya estaba resguardada por militares. En otros poblados que conectan con estados como Mérida y Zulia, otros comercios también fueron afectados por las refriegas y las barricadas de caucho, arena y escombros que levantaban manifestantes opositores.

Al menos 42 personas han muerto por hechos violentos alrededor de las manifestaciones, en las que se exigen elecciones anticipadas, libertad para adversarios políticos detenidos y salidas a la crisis de escasez y recesión que golpea al país.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas discutirá por primera vez el miércoles la creciente crisis del país, en una reunión a puerta cerrada. Antes de la reunión, Estados Unidos enfatizó en que el organismo debe asegurar que el presidente Maduro “restaure la democracia”.