En una playa de Panama City, en el extremo noreste de Florida, un inspirador acto de solidaridad humana permitió salvarle la vida a una familia que estaba a punto de ahogarse, cuando 80 personas formaron una cadena humana para rescatarlos.

Era un sábado por la tarde, Roberta Ursey, su esposo, su madre, sus sobrinos y sus hijos  se vieron atrapados en una corriente de agua. Cuando Ursrey estaba saliendo del agua, se dio cuenta de que sus hijos estaban mucho más lejos de lo que debían, por lo que decidió dirigirse hacia ellos y tratar de rescatarlos.

“Estaban gritando y llorando que estaban atrapados”, contó Roberta Ursrey en una entrevista, “La gente decía ‘No vaya por ahí”.

Ella y su familia nadaron para ayudarlos, pero la corriente marina era tan fuerte que, a pesar de sus mejores esfuerzos, no pudieron salir y quedaron atrapados también a 90 metros de la playa. En total eran seis adultos y dos niños, junto con otras personas que también fueron atrapadas.

“Honestamente, pensé que iba a perder a mi familia ese día”, aseguró Ursrey. “Pensé: Oh Dios, así es como me iré”.

En ese momento, Jessica Simmons, una residente de Alabama, estaba junto con su esposo cuando vio a todos en la playa mirando en una dirección, y vieron las cabezas de la familia, pidiendo desesperadamente por ayuda.

No había ningún salvavidas y la policía había decidido esperar por un bote de rescate. Nadie tenía equipo para afrontar el salvamento.

“Estas personas no se van a ahogar hoy”, Jessica Simmons pensó “No va a suceder. Vamos a sacarlos”.

Mientras tanto las personas atrapadas trataban de nadar de diferentes formas, pero nada funcionaba. “La marea acababa con cada pedacito de energía”, aseguró Ursrey, quien ya llevaba 20 minutos atrapada.

Primero fueron cinco voluntarios, luego diez, y luego 80 las personas que se unieron en una misión de rescate desesperada. Mientras organizaban la formación de la cadena humana, Simmons sacó su tabla se dirigió a la familia, que  comenzaba a desfallecer. Primero rescataron a los niños, a quienes los pasaron por la cadena humana hasta la playa. Y luego al resto de las personas atrapadas.

Luego de una hora, lograron devolver a los diez bañistas a la playa con seguridad.

“Fue la cosa más asombrosa que he visto. Estas personas nunca se habían visto antes y todos confiaron unos en otros para rescatarlos. Fue realmente inspirador”, aseguró Simmons.

La familia Ursrey fue rescatada, aunque la madre sufrió un ataque al corazón que requirió hospitalización.

En una publicación de Facebook, Jessica Simmons expresó su admiración por lo ocurrido en la playa: “Ver a personas de diferentes razas y géneros entrar en acción para ayudar a TOTAL extraños es absolutamente increíble ver (…) Con todo lo que sucede en el mundo, todavía tenemos humanidad”.