En la vereda Río Frio, en el municipio de Tabio, Cundinamarca, funciona desde hace 5 a años la Fundación Animalove, una iniciativa que surgió del amor por los animales de una familia que residía en Suba.

Desde el 2012, la familia Hernández se comprometió a recoger a los animales que eran abandonados en las calles de la ciudad; sin embargo, pese a la alta demanda, tuvieron que irse de ahí y reubicarse en el municipio de Tabio.

En este municipio, en  un terreno de 12.000 metros cuadrados, han logrado acoger y darles una mejor vida a 350 perros y 30 gatos que han sido recogidos de la calle. Un techo, alimento, amor y una nueva familia son el regalo para estas mascotas que hoy buscan un nuevo hogar, pues según la Alcaldía de Tabio, la Fundación debe mudarse porque está ubicada en una zona residencial.

“(La fundación) no pidió permiso de uso del suelo, no contó con la Alcaldía para nada. Lo hizo a monto propio”,  aseguró el alcalde Rubén Darío Acero.

Por su parte, los colaboradores de la Fundación Animalove aseguran que las autoridades ahora les aseguran  que el POT no los favorece, pues según dicen, se les está regulando como un establecimiento público y comercial, lo cual no son pues su labor es sin ánimo de lucro.

Tanto la Alcaldía municipal como la Fundación esperan llegar a un pronto acuerdo. Por ahora se realizarán jornadas de adopción continuas durante los fines de semana para evitar que estos animales vuelvan a habitar en las calles en situación de abandono.

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