Por ello,  Juan Carlos Salazar, gerente general de PPF( Protección Pasiva contra fuego), hace un llamado a constructoras y  profesionales del gremio para atender de manera urgente este tema.

Resalta que el no acatar esta norma,  causaría la generación de multas a las compañías constructoras y propietarios, así como la pérdida de la licencia a los profesionales involucrados en el proyecto.

Según Salazar, los costos para realizar los ajustes estructurales pueden oscilar entre el 2% a 10% del valor de la construcción para obras nuevas, mientras que la adecuación de una edificación ya construida puede representar hasta 40% del valor del inmueble.

Por otra parte, el directivo sostiene que el incumplimiento de este mandato establece sanciones disciplinarias por inconsistencias y omisiones en la misma, además de la multa de  1 SMMLV por cada 200 metros de área construida y que deberá ser asumida por el propietario de la obra y la constructora.

La norma de Sismo resistencia resume e incluye la protección contra fuego, que aplica a estructuras metálicas y de concreto; sin embargo, para este último no es necesario utilizar productos adheridos adicionales dado que el material da la capacidad exigida, mientras que en el caso del acero es necesario implementar sistemas de protección debido a que este solo soporta 15 minutos expuesto al fuego.

Finalmente Salazar, recalcó la importancia de hacer control y vigilancia a esta normatividad debido a que en la actualidad un gran número de construcciones están en riesgo de colapsar frente a un incendio y por ende puede estar en peligro la vida de los ciudadanos.