El río Bogotá, que fue olvidado por todos durante muchos años y convertido incluso en la alcantarilla más grande de la ciudad, ahora será el protagonista del gran proyecto que el Distrito prepara a futuro para poder disfrutar el alrededor de su cauce.

Andrés Ortiz, secretario de Planeación, explica que será un parque lineal de cerca de mil hectáreas a lo largo de 68 km, donde los bogotanos podrán ir en bicicleta o caminar.

Adicional a esto tendrá mil hectáreas de parque complementario y cien hectáreas para equipamientos futuros.

Este Megaproyecto, que le dará prioridad a la vivienda, también estará acompañado de zonas para la educación, la cultura y el deporte. Este escenario atraería alrededor de 1 millón 200 mil personas no sólo de Bogotá, sino también de otros municipios de Cundinamarca.

“El distrito espera que muy pronto, los ciudadanos puedan disfrutar del nuevo río Bogotá y sus beneficios. Recorrer el río por malecones, donde se pueda montar en barca y hacer otro tipo de actividades deportivas”, indica Ortiz.

El alcalde, Enrique Peñalosa, afirmó que Bogotá tendrá un río limpio en el que en 10 años se podrá pasear en canoa, nadar o incluso pescar.

Por su parte, los ambientalistas no desconocen la postura optimista y el esfuerzo que pone cada una de las entidades involucradas en la transformación del río, pero aseguran que no se puede ser tan ambicioso, más aún cuando han pasado tantos años en los que se ha visto el río de manera irrespetuosa.

Angie Chaparro, gestora del movimiento ambientalista colombiano señala que es un proceso muy difícil que lleva mucho tiempo y resalta que la voluntad ciudadana en este proyecto es fundamental.

Con la recuperación de este río llegarán también la flora y fauna que algún día fue desplazada por las malas prácticas del hombre que contaminaron sus aguas.