La inversión permitirá monitorear la política nacional de reducción de cultivos ilícitos y fortalecer el desarrollo rural integral como puntos cruciales en la construcción de paz.

“Este acuerdo histórico es una oportunidad única de cambiar el curso y ayudar a los cultivadores de coca a adoptar iniciativas de desarrollo alternativo”, expresó Yury Fedotov.

El director de UNODC aprovechó para exaltar el trabajo del Gobierno en cabeza del presidente Juan Manuel Santos.“Felicito al Gobierno colombiano no solo por sus incansables esfuerzos para lograr la paz, sino también por su empeño en idear soluciones tangibles a los crímenes que incentivan el conflicto”.

Por su parte, el Alto Consejero para el Posconflicto de la Presidencia de Colombia, Rafael Pardo Rueda, manifestó: “hoy venimos a Viena, a pocos días de que se cumpla el primer año de una Colombia en paz, con un mensaje de esperanza: estamos trabajando en la construcción de oportunidades. Lograr una solución al problema de las drogas ilícitas comienza por atacar de manera frontal las organizaciones criminales, poner en marcha programas sostenibles e incluyentes, así como buscar alternativas para otorgar tratamientos penales diferenciados”.

El Alto Consejero Presidencial destacó además la experticia de UNODC en el desarrollo, implementación, monitoreo, seguimiento y evaluación de la política de reducción de cultivos y la experiencia acumulada de intervenciones territoriales a través de programas de desarrollo alternativo. Resaltó que este proyecto es un nuevo capítulo en la historia de la alianza estratégica entre UNODC y Colombia.

UNODC ha sido un fuerte aliado en las actividades que adelanta el Gobierno colombiano para empoderar a las comunidades y que desistan voluntariamente de los cultivos ilícitos. El nuevo proyecto acentúa el compromiso y está basado en el trabajo que por décadas ha desarrollado UNODC con comunidades que siembran cultivos ilícitos en otros países.