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El Tribunal Constitucional de España ordenó el jueves suspender una sesión del Parlamento catalán, una decisión que siembra dudas sobre los planes del gobierno regional de declarar la independencia de forma unilateral.

La presidenta del Parlamento, Carme Forcadell, acusó al Gobierno de Madrid de utilizar las cortes para lidiar con problemas políticos y dijo que la asamblea regional no sería censurada. Además afirmó que líderes parlamentarios aún no habían decidido si desafiar al Tribunal y avanzar con la sesión.

La orden de suspensión agravó aún más una de las mayores crisis que golpea a España desde la recuperación de la democracia tras la muerte del general Francisco Franco en 1975. Sin embargo, los mercados españoles subieron ante la percepción de que la orden podría alejar, al menos por ahora, una declaración de independencia.

El jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy, instó el jueves al presidente catalán a abandonar su plan secesionista para evitar “males mayores”.

Políticos catalanes secesionistas habían prometido declarar unilateralmente la independencia en la sesión del lunes tras el referendo realizado el domingo, prohibido por Madrid y marcado por violentas escenas donde la policía española intentó impedir la votación.

El Tribunal Constitucional dijo que había acordado considerar un recurso de amparo de diputados regionales del Partido Socialista de Cataluña (PSC).

El ministro de Economía Luis de Guindos advirtió en una entrevista con Reuters de una potencial congelación de inversiones en la rica región del noreste de España.

“La incertidumbre está paralizando todos los proyectos de inversión en Cataluña. En estos momentos estoy convencido de que no hay un solo inversor extranjero ni nacional que vaya a ejecutar un proyecto de inversión nuevo en Cataluña hasta que eso se clarifique”, dijo De Guindos.

Algunas de las mayores firmas de Cataluña comenzaron a dar pasos para mover sus sedes centrales a otras ciudades españolas.