La eutanasia es un debate que nunca tendrá fin. Por un lado, están las personas y organizaciones que promueven un fin de la vida con dignidad. Defienden el derecho de cada ser humano a decidir sobre su vida. Muchas veces, las personas padecen el final de su existencia debido a los dolores que les puede causar una enfermedad. Por eso, la eutanasia se muestra como una solución para eliminar el padecimiento de los pacientes crónicos.

Por otro lado, otros sectores más conservadores promueven una prohibición a la eutanasia. Consideran que decidir sobre la vida no es una cuestión de la sociedad y que solo un ser superior decidirá sobre el final de la vida de una persona.

Mientras estos debates se siguen dando en diferentes espacios, conozca la historia de Gustavo Quintana, más conocido como el ‘Doctor muerte’, porque ha practicado 348 eutanasias a pacientes crónicos.

A Quintana no les gusta que le llamen Doctor Muerte, pero sin embargo afirma que estoy le ayuda a comprender que él es un ser humano y no un verdugo.  “Considero moral realizar eutanasias. Es acompañar a alguien a que no sufra indeciblemente a esperar la muerte”, señaló Quintana.

“Cuando un paciente toma una decisión sobre la eutanasia, no la toma por la vida de los demás, sino por su propia vida, algo personal, íntimo e insoslayable”, recalcó Quintana.

“No soy un sicario. No le quito la vida a alguien que quiera seguir viviendo. Se la quito a alguien que necesita descansar”, afirmó Quintana.

Para Quintana, es más sensato y más humano que alguien muera por eutanasia y tenga la opción de descansar a que espere la muerte de manera natural padeciendo los peores dolores.

Respecto al número de eutanasias que ha practicado, Quintana recalcó: “No me ufano del número de eutanasias privadas que he practicado, solo me da más autoridad moral para acompañar al paciente en su dolor”.  Para finalizar, Quintana dijo “Yo jamás he matado a alguien”.