En entrevista en Opina Bogotá, Luis Gonzalo Morales, secretario de Salud aseguró que la intención del nuevo modelo de salud en Bogotá es tener más hospitales, menos negocios y menos trámites para los usuarios.

Además manifestó que el hacinamiento se está superando en Bogotá: “tenemos registros gráficos de los hospitales en 2015, con pacientes en el suelo, hacinados en los corredores. Eso no se ve hoy” y agregó: “nosotros no tenemos pacientes en el suelo, ni sobre cartones”.

A su vez manifestó que debido al trabajo que ha desempeñado en esta secretaria, ha recibido amenazas contra su vida, en lo cual agradeció el apoyo de la Personería, “surgen notas anónimas que repiten lo que dicen los enemigos políticos de Peñalosa. Con eso hay que tener cuidado, es asaltar en la buena fe”.

Negó que la Administración distrital haya cerrado servicios y aseguró que esta afirmación hace parte de rumores que además difunden que solo quedan cuatro hospitales y que se cerraron 18, lo cual señaló como falso.

Con respecto a los CAPS explicó que fortalecen la atención primaria de las comunidades, significa “sacar los especialistas de hospitales para llevarlos a las comunidades”.

Destacó logros del nuevo programa de integración de hospitales, “el hecho de poder atender en red ha permitido descongestionar el hacinamiento que teníamos en urgencias, eliminar autorizaciones para laboratorio y rayos X en Capital Salud y reducir filas en un 50%”.

Así mismo resaltó que el hecho de poder tener una sola central de logística para las compras, permitió reducir gastos y acabar negocitos individuales, pero aseguró que uno de los objetivos es unificar el call center: “es muy difícil conseguir una cita por teléfono. Trabajaremos para mejorar eso”, dijo.

Señaló como uno de los puntos de esta reforma es tener centros especializados que formen más especialistas dispuestos a ir a los barrios en Bogotá.

Con respecto a quienes critican el sistema de salud opinó que quienes se oponen están en campaña política “es muy fácil criticar el sector salud, conseguir personas insatisfechas. Yo rechazo que eso se use como herramienta política”, afirmó.