Expertos en el tema de aseguran que los municipios han abusado de la autonomía de las administraciones para modificar los POT, por lo que aseguran que con justicia, mayor control por parte del Estado y veeduría ciudadana, el volteo ilegal de tierras en la Sabana de Bogotá se puede evitar.

“Los municipios son prácticamente soberanos en el establecimiento de sus planes de ordenamiento territorial y eso es criticable. Tendríamos que tener un debate sobre el nivel de autonomía municipal para el establecimiento de los planes de ordenamiento territorial”, agregó María Mercedes Jaramillo, gerente de Desarrollo Urbano Sostenible de Probogotá.

También enfatizan en la poca efectividad y transparencia con que las corporaciones regionales autónomas ejercen su función, la cual es determinante en el manejo de las políticas de urbanización del suelo de protección ambiental y del suelo rural de los municipios.

Por su parte, Progotá añade que la capital debe tener un papel más determinante en la definición de políticas integrales de ordenamiento regional y de control a la corrupción. Además, de intervenir en la toma de decisiones importantes con el fin de proteger el ambiente regional y de los suelos agrícolas de la Sabana.

Los planes de ordenamiento territorial fueron ordenados por la ley 388 de 1997, los cuales empezaron a ser aplicados en 2000. Fueron modificados en 2009.