Luisa Ortega / Exfiscal de Venezuela

La destituida fiscal de Venezuela Luisa Ortega aseguró este miércoles que tiene evidencia que involucra al presidente de su país, Nicolás Maduro, y a otros hombres fuertes del Gobierno en supuestos actos de corrupción con la constructora brasileña Odebrecht.

Ortega fue una cercana aliada del fallecido mandatario Hugo Chávez, pero rompió con su sucesor y denunció al Gobierno tras meses de protestas que han cobrado más de un centenar de vidas en medio de una profunda crisis política y económica.

Ortega dijo en Brasilia haber sido perseguida “en el afán de esconder tantos hechos de corrupción, de los cuales tengo muchas pruebas, y concretamente en el caso de Odebrecht, que comprometen a muchos altos funcionarios venezolanos, empezando por el presidente de la República, (y) los miembros de la asamblea constituyente, Diosdado Cabello, Jorge Rodríguez”.

La exfiscal fue removida de su cargo a principios de agosto como primera medida de una asamblea constituyente que gobierna Venezuela con poderes absolutos, mientras que el Tribunal Supremo de Justicia ordenó enjuiciarla.

Ortega llegó a tierras brasileñas luego de huir de Venezuela en una lancha hasta Aruba para luego viajar a Colombia.

Maduro dijo el martes que solicitará la captura de Ortega, a quien acusó de trabajar “desde hace tiempo” con Estados Unidos.

Ortega dijo que tiene pruebas de que Diosdado Cabello, uno de los principales dirigentes del partido gobernante de Venezuela y considerado como uno de los hombres más poderosos del Gobierno, habría recibido 100 millones de dólares de la empresa brasileña, que protagoniza escándalos de corrupción en la región por multimillonarios pagos de sobornos.

“En el caso de Odebrecht hemos detectado que a Diosdado Cabello le depositaron 100 millones de dólares en una empresa española denominada TSE Arietis, cuyos propietarios son sus primos”, dijo Ortega en una conferencia de prensa.

Ortega, que tiene planeado participar en una cumbre de fiscales del Mercosur en la capital brasileña, dijo que enviará sus investigaciones sobre Odebrecht y otros casos de corrupción a autoridades de Estados Unidos, España, México, Brasil y Colombia para que tengan continuidad.

“La comunidad internacional tiene que investigar esos casos”, dijo en una conferencia de prensa. “Venezuela es el corredor de la muerte del Derecho”.