Hace pocos días, el alcalde de Bogotá Enrique Peñalosa, hizo un importante anuncio sobre la destinación de 4.5 billones de pesos para la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales que servirá para descontaminar el río Bogotá.

Uno de los principales retos de este proyecto, era conseguir los recursos financieros, por lo que la Alcaldía de Bogotá y las autoridades ambientales se unieron para ello.

De este modo, la Alcaldía aportará 2.94 billones de pesos, la CAR invertirá 4.54 billones y la Gobernación de Cundinamarca 61.000 millones de pesos.

Para analizar el tema, el exministro Carlos Costa y Cristian Díaz, director del Foro Nacional del Agua de la Universidad Central, hablaran de los retos que le espera a la ciudad y a los municipios vecinos esta futura intervención.

Para Costa, dicho anuncio había sido esperado durante más de cuatro décadas por la ciudadanía y hoy, que es una realidad, es necesario tomar acciones a futuro para que la planta de tratamiento pueda resolver por lo menos el 90 % del problema actual.

“Los ciudadanos de Bogotá, no solo los que están a las orilla sino todos, tenemos que hacer esfuerzo por ahorrar agua, entre más agua se ahorre menos líquido llega al vertimiento, el cual finalmente va a la planta de tratamiento de canoas”, agregó Costa.

Sin embargo, para Díaz, aunque sí era un anuncio esperado, son varios los desafíos a los que se enfrenta la ciudad, pues según dice, este proyecto está pensando en la situación actual, sin prever la expansión territorial de la ciudad y el crecimiento dela población, por lo que en el 2025 no abastecería las necesidades de esa época.

“Estas plantas tienen unos gastos de operación enormes, no son sólo esos billones sino que hay que destinar vigencias futuras. No podemos seguir bajo la lógica del optimismo tecnocrático de que una máquina nos va a solucionar los problemas. El metabolismo social e hídrico de la capital es un tema complejo que tiene que atender varias dimensiones, entre ellos el modelo expansionista de la ciudad”, añadió Díaz.

A esta situación, el exministro también agrega que es importante emitir mayores controles contra las empresas y fábricas, quienes también envían sus vertimientos de manera ilegal al río Bogotá, pues esta fuente hídrica solo está diseñada para manejar los residuos residenciales.

Mientras tanto el experto Cristian Díaz profundizó en que esta planta se encargará de darle tratamiento a la lámina del agua, por lo que enfatizó en que de este modo la problemática continuará, pues en el fondo del río quedan sedimentos que generarán una nueva contaminación, lo cual requeriría de un procedimiento de rectificación del trazado del río.

Sin embargo, Costa aseguró que es de destacar la labor que se está haciendo actualmente y con el anuncio dado por el alcalde Peñalosa, pues aunque se trata de un problema complejo se empezará a tratar desde lo más grueso para después darle solución a lo que se viene en un futuro, lo cual serían problemas secundarios.