El Gobierno y el Ejército de Liberación Nacional (Eln) reiniciaron este lunes los diálogos de paz en Ecuador buscando avanzar hacia un cese al fuego bilateral, un paso clave dentro de la negociación que comenzaron en febrero.

El presidente Juan Manuel Santos y el Eln buscan poner fin por completo a la confrontación de más de medio siglo que ha dejado 220.000 muertos y millones de desplazados.

“El gobierno inicia ciclo con la mejor disposición de avanzar hacia la paz”, dijo el jefe negociador del Gobierno, Juan Camilo Restrepo. “Pero que quede en claro para que no haya ninguna duda: solo si el ELN desmonta hostilidades contra la sociedad civil podrá haber cese al fuego”, precisó Restrepo en su cuenta de Twitter.

El Eln, que cuenta con unos 2.000 combatientes y es considerado como una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, es acusado de secuestros, asesinatos y ataques a infraestructura petrolera y energética de Colombia, además de extorsiones a multinacionales petroleras y mineras.

El grupo rebelde confía en alcanzar un acuerdo para el cese al fuego y espera que su anuncio coincida con la visita del Papa Francisco a Colombia.

“Ambas partes expresamos la voluntad de que el cese al fuego pueda estar acompañado de la suspensión de acciones que afecten a la población no combatiente”, dijo el grupo rebelde en un comunicado publicado en su cuenta de Twitter, en el que solicitó al Estado “cesar las agresiones contra el movimiento social y garantizar la integridad de líderes y lideresas sociales”.

Las partes buscan concretar un acuerdo similar al alcanzado por el Gobierno con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que depusieron sus armas para poner fin a su parte del conflicto más antiguo de América Latina.