El futuro de la Justicia Especial para la paz fue el tema del debate en Opina Bogotá este miércoles. León Valencia, analista y director de la Fundación Paz y Reconciliación, defendió los logros de la Justicia Especial para la Paz, mientras que el senador del Centro Democrático, Alfredo Rangel, aseguró que era una impunidad total.

La Justicia Especial para la Paz es considerada la columna vertebral del proceso de paz con las Farc, ya que es un sistema transicional único en el mundo que busca la transición de los guerrilleros a una vida civil y política a cambio de justicia, verdad, reparación y garantías de no repetición. No solo para los guerrilleros, sino para agentes del Estado y civiles que hayan cometido delitos en el marco del conflicto.

Para Rangel la JEP es el gran éxito de las Farc,”lo que no pudieron hacer por la vía de las armas, lo van a hacer por este mecanismo de justicia, es acceso al poder con total impunidad”, indica.

Así mismo, indicó que con este modelo los dirigentes de las Farc, con que acepten los cargos de los delitos graves que han cometido, no les den ni un día de cárcel. “Los ponen a sembrar lechuga los sábados por la mañana durante dos o tres años y los premian con curules gratis en el Congreso con el cumplimiento de esas sanciones ridículas”, asegura.

Por su parte, León Valencia, señala contrario a lo que dice Rangel, que la JEP es un gran triunfo de las víctimas. “Las Farc no fueron a La Habana a buscar una justicia especial y recibir condenas, sino a buscar un indulto y una amnistía como ha pasado con otros procesos”, aseveró.

Agregó que la JEP representa una derrota para esta guerrilla ya que no fue posible el acuerdo de paz, si no se sometían a los tribunales, aceptaban condenas y reparaban a las víctimas.

“Fue la línea roja que les puso el Estado, ellos no lo quería aceptar y lo hicieron a cambio de que no solo fueran ellos, sino la Fuerza Pública y terceros que agredieron a la población civil y cometieron delitos en el marco del conflicto”, explica.

Por otro lado, resalta que lo que le molesta a los que se oponen a la JEP tiene que ver con los civiles y empresarios involucrados en el conflicto. Ya que según asegura, más de mil militares ya se han acogido a los beneficios de este modelo para salir de prisión.