Si usted cree que conseguir transporte en la carrera séptima es complicado, aún no conoce la situación de los habitantes de los cerros nororientales de Bogotá. Un lugar tan lejano, que un viaje de extremo a extremo puede durar casi 3 horas.

Esta zona la comprenden más de 20 barrios como el Codito, Buenavista, Mirador del norte, La Frontera, Balcones de Vista Hermosa y La Capilla , entre otros.

A pesar de la lejanía, sus habitantes a diario hacen un gran esfuerzo para llegar a tiempo a sus destino, porque como dice el dicho, al que madruga, Dios le ayuda.

Gabriel Márquez es líder comunitario de El Codito desde hace 30 años.  Cada mañana se prepara para salir a escuchar los problemas que aquejan a la comunidad por el tema de transporte, por eso, tiene la certeza que todo mejorará, con la llegada del TransMilenio por la séptima.

“Las personas con más velocidad llegarían a sus trabajos, pues ya descansarían un poquito más  y me gustaría que eso lo hicieran ya. Yo le agradezco a aquellos concejales , a este alcalde que esta trabajando realmente por nuestra comunidad , pensando en el medio de transporte”, destacó  Gabriel Márquez.

Nos encontramos a Doña Rosalba, quien cada semana debe ir al médico a hacerse chequeos, luego de sufrir un episodio grave en su salud. “A veces me toca coger el alimentador y bajarme allí en la carrilera y coger el de San Cristóbal y de ahí abajo coger hasta la 161 para ir a la cita al médico caminando”, agregó Doña Rosalba.

Como ella, muchos de los habitantes de esta zona, esperan una solución integral de movilidad.