En la medicina veterinaria existe una condición que se da en los caninos, llamada  síndrome de disfunción cognitiva, la cual está relacionada con el Alzheimer.

Esta enfermedad se presenta en perros adultos, que empiezan a padecer comportamientos muy marcados como el desconocimiento de su dueño, se desorienta con facilidad en lugares que conocía, puede perder el control de sus esfínteres, disipación de atención, insomnio o hiper insomnio que es cuando duerme en exceso.

Lo síntomas relacionados con la enfermedad son parte del proceso de envejecimiento de su mascota y sedan de manera natural, dice el adagio “los años no llegan solos”. La edad no es la única causa de esa degeneración en la salud de ellos. También es un reflejo que puede darse cuando ha sufrido derrames cerebrales, tumores malignos, infecciones vasculares en el cerebro, entre otros.

Sergio Garzón, neurólogo y médico veterinario, ha sido consultado por Kienyke.com para que hablara más del tema.

Para saber si la mascota está padeciendo de esta enfermedad se les debe hacer todo un diagnóstico, el cual permite ver el nivel del daño que tiene el perro. El experto dijo que “hacemos un examen de demencia canina, en donde revisamos puntos como el estado de relación entre el propietario y la mascota, funciones aprendidas que se van perdiendo, estado de vigía y sueño, en donde encontramos que puede dormir más, o sucede todo lo contrario y se mantiene despierto por un buen lapso”.

El dictamen se realiza mediante la implementación de imágenes diagnósticas y  exámenes de sangre. Por ejemplo, si en una resonancia magnética se evidencia que el cerebro está más pequeño de lo normal, se sabe que la mascota está padeciendo el síndrome en niveles catalogados por los expertos como leves, moderados o graves.

Hay que estar muy pendientes de sus comportamientos, para poder detectar que la mascota está en esa etapa. Recuerde que ese proceso degenerativo no tiene cura, pero sí se pueden tener en cuenta algunos cuidados para prolongar la vida de su mascota.

La prevención de la enfermedad se hace cuando al perro se le da una dieta saludable y se le mantiene un estilo de vida apropiado, apoyándose en la actividad física y no dejando que se vuelva un canino sedentario.

El tratamiento se hace cuando el paciente ya está diagnosticado y hay que tener en cuenta tres puntos clave que permiten alcanzar un equilibrio en la salud de la mascota y así facilitarle su existencia.

El neurólogo mencionó que “la primera clave consiste en darle paseos más largos, que aprenda nuevas cosas. Por ejemplo cuando se levantan a caminar a eso de las dos de la mañana lo ideal es que se le brinde un confort previo y se le haga un masaje, tenerle una cama cómoda, apagar el televisor para que la luz no haga que ese mantenga despierto. Lo segundo es darle suplementos vitamínicos que ayudan a que el cerebro se regenere como la vitamina D, la melatonina y la metionina. El tercero son fármacos que auxilian a que el cerebro no se degenere, dependiendo del grado del síndrome en el que se encuentre”.

Tenga en cuenta que también puede colocar un horario determinado para que su mascota se acostumbre a esa rutina. Recuerde que es importante que consulte con su médico veterinario, quién le dará las indicaciones precisas para tratar a su mascota de  manera adecuada.