Como todo indica que a partir de ahora hasta los menores podrán decidir cuándo se quieren morir o no tras la nueva decisión de la corte constitucional, muchos no dudan en calificar que se trataría de un suicidio y por supuesto la iglesia no apoya esta decisión.

“La iglesia siempre ve la eutanasia como un mal moral grave y en segundo lugar que sea para los menores de edad, le añade como una cierta realidad difícil y de negación a la vida, para quienes tienen , menos posibilidades también , que son los menores de edad”, destacó Monseñor Elkin Fernando Álvarez Botero, secretario general de la Conferencia Episcopal de Colombia

Pero entonces ¿Un niño decidirá por su vida? o lo harán sus padres? ¿Qué pasa si ninguno de los dos está de acuerdo?. Siempre se ha hablado de autonomía personal, pero ¿tendrá un menor de edad la conciencia y capacidad para querer morirse antes de empezar a vivir?

“Aquí hay un principio y es el de la vida sagrada y cuando uno entiende que la vida es sagrada, entiende cabalmente que nadie tiene derecho a tomarla , ni la persona misma , ni sus familiares y mucho menos los médicos”, destacó Marco Fidel Ramírez, Concejal de la Familia.

El asiduo defensor de la familia, el concejal Marco Fidel Ramírez, rechaza una vez más la resolución que regula la muerte en Colombia.

“Ambas medidas las he demandado en los más altos tribunales y estoy a la expectativa del resultado que nos de los magistrados”, agregó Ramírez. Y es que según él, esta decisión responde más a una cultura de la muerte que a algo sensato.

“Eutanasia, amparada en una supuesta misericordia, no es más que un asesinato absolutamente inaceptable al igual que el aborto, las dos medidas son una expresión de la cultura de la muerte que en haras de la modernidad, hoy se le quiere imponer a la sociedad”, señaló Ramírez.

Y quién no recuerda al exprocurador Alejandro Ordóñez, otrora defensor de la vida, los principios y la religión pues para él nadie tiene derecho de matar a otro, y cree en cambio que es necesario promover el derecho a la vida y la esperanza.

“El país conoce mi posición respecto al derecho a la vida, la defensa de esta desde su concepción hasta la muerte natural. En Colombia no hay derecho a matar a nadie, ahora no es solo el derecho a matar a los viejos, sino el derecho a matar a los niños, se está envileciendo a la sociedad y deslegitimando nuestro ordenamiento jurídico”, agregó Ordoñez.
Según él, la sociedad debe sacudirse y armarse de argumentos y no permanecen impávidos ante semejante panorama.

“Es necesario acudir a los instrumentos que la constitución ha señalado, nosotros no podemos permanecer impavidos y contemplativos, frente a estas decisiones abiertamente injustas”, destacó Ordoñez.

Muchos consideran que la medicina es sinónimo de curar y salvar, más no de acabar con una vida, y mucho menos con la de aquellos que ni siquiera saben para que vinieron al mundo.