Por eso, averiguaremos los pecados capitales de los taxistas en Bogotá.

“Es malo el servicio que pena con los taxistas,  porque hay buenos, pero el servicio es malo”, resaltó el ciudadano Germán Gómez.

Recorrimos diferentes puntos de la ciudad para saber cuántas de esas fallas se cometen y no tardamos en encontrar al taxista que no quiere trabajar.

Y eso no es todo, en medio de la maratónica búsqueda de un taxi,  encontramos al que si quiere llevarte pero a todas partes

“Pasa en mi país, igual también y es el servicio. Te cobran más si la carrera es muy corta o no te quieren llevar y por eso es que llegó Uber así que taxistas, póngase las pilas”, recalcó Mauricio Figa.

En mi búsqueda también encontré al del decorado pintoresco que además le pone más atención a los aparatos electrónicos que a la vía o  el taxista amante de la música a todo volumen.