Venezuela's President Nicolas Maduro speaks during a Council of Ministers meeting at Miraflores Palace in Caracas, Venezuela May 16, 2017. Miraflores Palace/Handout via REUTERS

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, desestimó el miércoles las denuncias contra los resultados de las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente del domingo, calificándolas como parte de un esfuerzo por manchar una votación limpia y transparente.

La empresa que provee las máquinas de votación del país dijo que las cifras de participación en la elección de la Constituyente de 8,1 millones de votos fueron manipuladas para sobreestimar la cuenta por al menos un millón de sufragios.

Maduro también criticó la exactitud de un reporte de Reuters que, citando documentos internos del Consejo Nacional Electoral, dijo que hasta las 5:30 p.m., hora local del domingo, sólo 3,7 millones de personas habían votado en las controvertidas elecciones.

Los documentos, que dividen los datos en los 14.515 centros de votación de Venezuela, muestran que 3.720.465 personas habían votado a las 5:30 p.m. hora local. El proceso finalizó a las 7:00 p.m. hora local y los expertos en elecciones dijeron que duplicar el voto en la última hora y media sería poco probable.

“Nosotros mantenemos nuestra historia”, dijo el jefe de comunicaciones de Reuters, Abbe Serphos, en un correo electrónico.

El mandatario venezolano en cambio defendió tajante los resultados oficiales.

“Este proceso electoral no lo mancha nadie, porque es un proceso electoral transparente, auditado antes, durante y después del proceso electoral”, afirmó Maduro la tarde del miércoles, acompañado de los asambleístas elegidos.

Maduro atribuyó a posibles temores a ser sancionados la denuncia que hizo la firma de tecnología de votación electrónica Smartmatic, que creó el sistema de votación que Venezuela utiliza desde el 2004.

“Sabemos, sin ninguna duda, que la participación de la reciente elección para una Asamblea Nacional Constituyente fue manipulada”, dijo el presidente ejecutivo de Smartmatic, Antonio Mugica, en un encuentro informativo en Londres, sin dar detalles de la metodología que implementó la firma.

La elección de los miembros del nuevo poder ha sido calificada por los adversarios de Maduro como ilegítima. La iniciativa fue diseñada por su impopular Gobierno para reescribir la carta magna y, posiblemente, disolver el Parlamento, dominado por la oposición.

La baja participación sería una muestra de rechazo contra Maduro, especialmente después de que la oposición celebró el mes pasado un plebiscito no oficial en el que afirmó que obtuvo más de 7,5 millones de votos en contra de la polémica constituyente.

El único reporte oficial sobre la participación en los comicios fue dado por la presidenta del CNE, Tibisay Lucena, cerca de la medianoche del domingo, cuando aseguró que votaron 8.089.320 venezolanos.

El CNE rechazó el miércoles la acusación de manipulación de votos de Smartmatic, pero no se refirió al reporte de Reuters.

Adicionalmente, Lucena -quien está en la lista de funcionarios con activos congelados por Estados Unidos-, adelantó que el árbitro podría iniciar acciones legales contra la firma que provee las máquinas de votación y que hasta ahora parecía tener una relación comercial fructífera con el Gobierno.

“Es una aseveración irresponsable con base en estimaciones sin fundamento en la data que maneja exclusivamente el poder electoral”, dijo Lucena, quien desacreditó el rol de Smartmatic, llamándola una compañía que únicamente “provee ciertos servicios y soporte técnico no determinantes en los resultados”.

El Consejo Nacional Electoral extendió la votación hasta las 7:00 p.m., hora local, pero algunos centros permanecieron abiertos por más tiempo.

“Aunque es posible tener un último empujón al final del día, y el Partido Socialista Unido de Venezuela ha intentado hacerlo en el pasado, duplicar el voto en la última hora y media sería algo sin precedentes”, dijo Jennifer McCoy, analista política que dirigió misiones de observación electoral del Centro Carter.