Nairo Quintana se vuelve a lucir en Europa. El colombiano ganó la cuarta etapa del Tirreno-Adriático, y con ello conquistó también la primera posición de la clasificación general de la competencia.

Al iniciar la jornada, el escarabajo se encontraba en la séptima posición a 21 segundos del australiano Rohan Dennis. Sin embargo, Quintana partía como gran favorito para quedarse con la etapa considerada como la más exigente de toda la competencia. El trayecto se adaptaba perfectamente a sus condiciones como escalador, ya que su momento final incluía 16 kilómetros de ascenso con un alto grado de inclinación.

Finalmente, el corredor cumplió con las expectativas. 5 horas, 27 minutos y 22 segundos fueron suficientes para llegar a lo más alto de las montañas italianas y colgarse la camiseta azul que lo certifica como líder. Atrás, dejó a sus principales rivales como Adam Yates, Geraint Thoma, Thibaut Pinot y Jonathan Catroviejo. Por su parte, Rigoberto Urán llegó de cuarto en la etapa, a 24 segundos del líder.

En la general, ‘Nairoman’ es primero con un tiempo combinado de 16 horas, 34′ 46″, colocándose a 36 segundos de su competidor más cercano, el inglés Yates.

No es la primera experiencia de Nairo en el Tirrero-Adriático. De hecho se coronó como campeón de la carrera en el año 2015. En esa ocasión también logró el podio en la etapa 4, lo que aumenta la ilusión de repetir la hazaña este año. En aquel entonces ‘Rigo’ se ubicó tercero en la general.

La participación de Quintana en esta competencia hace parte de su preparación para el Giro de Italia, una de las tres carreras ciclísticas más importantes del mundo, junto a la Vuelta España y el Tour de Francia. El colombiano busca volver a colgarse la maglia rosa que portó en el 2014.

Además del Giro, el escarabajo participara en el Tour de Francia, en el que es gran favorito, como viene sucediendo los últimos años. Para esta temporada no estará presente en la Vuelta España, de la cual es el vigente campeón.