La grave situación se registró el pasado sábado en la localidad de Bosa cuando Cristian, un niño de 7 años, metió su mano izquierda en un molino eléctrico que estaba encendido.

Una vez sus padres y vecinos se percataron de la situación procedieron a llamar al cuerpo de Bomberos de Bogotá, quienes llegaron al lugar de la emergencia para proceder a retirar el molino de la extremidad del menor de edad.

Sin embargo, pese a que se procedió al despiece de la máquina, Cristian tuvo que ser trasladado al Hospital de Bosa, en donde un equipo interdisciplinario tomó la decisión de sedar completamente al niño para terminar de retirar en su totalidad las piezas del molino.

Cristian tuvo que ser sometido a un procedimiento quirúrgico, el  cual finalizó con satisfacción, pues no hubo pérdida de ninguno de sus dedos, ni de la funcionalidad de la mano.

Por su parte, los Bomberos de Bogotá hicieron un llamado a los ciudadanos para que estén pendientes de las actividades de sus hijos y asimismo se les haga una explicación del tipo de objetos que no pueden utilizar sin la supervisión de un adulto.

Por ahora, Cristian se recupera con normalidad y aseguró que una vez termine este proceso volverá a practicar su deporte favorito: el fútbol.