La Fiscalía General de la Nación tiene evidencias de un pacto criminal, presuntamente auspiciado y del que era consciente Andrés Jaramillo López, exdirector de Conalvías, que habría logrado la adjudicación irregular y cesión de contratos relacionados con la construcción de la fase III del sistema Transmilenio.

Las pruebas de la supuesta alianza ilegal evidenciaron la pérdida de dineros públicos de Bogotá y de la Nación, además de múltiples influencias en el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) en los años 2007 y 2009, por lo que en audiencia pública programada para el 4 de septiembre de 2017, la Fiscalía imputará cinco delitos contra el contratista y solicitará la imposición de medida de aseguramiento.

Los hechos materia de investigación están relacionados con el contrato N° 138 de diciembre de 2007 y la adición al mismo de junio 25 de 2009; y la cesión del contrato N° 137 de 2007. En el primer caso, Jaramillo López será imputado por interés indebido en la celebración de contrato.

Según las evidencias recopiladas y los testimonios entregados por otros procesados en el ‘cartel de la contratación’, Andrés Jaramillo se reunió con el exconcejal José Juan Rodríguez, y presuntamente le entregó un listado de los aspectos a cambiar en la licitación pública para la fase III de Transmilenio.

El exconcejal presuntamente convenció a su amiga Liliana Pardo Gaona, exdirectora del IDU, hoy prófuga de la justicia, para que a través del equipo directivo de la entidad realizara más de 78 modificaciones que terminaron por favorecer a la empresa Sociedad Futura de Andrés Jaramillo.

Andrés Jaramillo, en representación de una de sus empresas, tramitó y celebró adición del contrato 138 de 2007 por un valor de $35.118’891.945 sin cumplir los requisitos de selección objetiva. En esa adición fueron incluidas obras de valorización que no eran de la naturaleza ni objetivos de la fase III, ya que los dineros de Transmilenio eran de la Nación.

Por la modificación del pliego de condiciones, Jaramillo López presuntamente ofreció y entregó el 6% de la adición que recibió por $35.118’891.945. A través del también contratista Emilio Tapia, habría concretado la entrega del dinero con destino a los hermanos Samuel e Iván Moreno y la exdirectora del IDU Liliana Pardo.

La fiscalía asegura que Andrés Jaramillo era consciente del incumplimiento del grupo Nule en la construcción de un tramo de la troncal de Transmilenio de la calle 26, y premeditadamente constituyó el grupo Vías de Bogotá SAS, en el que Conalvías, empresa de la que era director, tenía una participación de 96%.

Según la Fiscalía, el grupo Vías de Bogotá SAS no cumplía con la capacidad legal y financiera, ya que Conalvías tenía a su cargo otros tramos de Transmilenio y no podía avanzar simultáneamente en dos proyectos.

Jaramillo se habría apropiado de $28.081’044.349 de los $85.751’927.934  que Inicialmente el IDU había entregado a los Nule. Posteriormente a la cesión del contrato, el grupo de Jaramillo recibió 190.270 millones de pesos por costos adicionales para la terminación de la obra.

Andrés Jaramillo López, fue capturado por la Fiscalía en enero de este año por presuntas irregularidades en un contrato de mejoramiento de la malla vial en Bogotá. Actualmente se encuentra recluido en los calabozos de la Fiscalía.