Su carrera política inició en 1984 en el cargo de subcontralora municipal de Medellín, cuatro años después obtuvo su primer cargo de elección popular como edil y en el 89 fue electa como concejal.

En el año de 1994 llegó al Senado y como legisladora defendió la equidad de género, minorías étnicas y la búsqueda de soluciones al conflicto armado, esto último la convirtió en blanco de amenazas, hasta el punto que fue secuestrada por paramilitares.

En el 2003 fue elegida como codirectora y luego presidenta del Partido Liberal.

A pesar de sus diferencias con Álvaro Uribe, en 2007 fue designada como facilitadora del acuerdo humanitario con las Farc, convirtiéndola en la abanderada de la liberación de secuestrados.

En el marco de este proceso, Piedad forjó una amistad con el entonces presidente de Venezuela Hugo Chávez y tuvo cercanía con integrantes de las Farc, tensión que fue creciendo, hasta darse por terminada la mediación.

En 2010, cuando la exsenadora comenzaba su quinto período, la Procuraduría General, que en ese momento dirigía Alejandro Ordoñez, la destituyó e inhabilitó por 18 años, argumentando que colaboraba con las Farc.

En el 2016, el Consejo de Estado tumbó la sanción disciplinaria que pesaba en su contra y por ello puede aspirar actualmente a convertirse en la primera presidenta de los colombianos.

“Mi campaña no tendrá odio ni críticas. El Papa vino a Colombia con un mensaje de reconciliación, porque tenemos una sociedad polarizada”, afirmó Piedad. Sin embargo. La exsenadora denunció que “a una muchacha en Medellín le pegaron por recoger firmas para mi candidatura”.

Respecto a la crisis que se dice tienen los partidos políticos tradicionales del país, afirmó que “no me he alejado de los principios liberales. Quienes lo hicieron fueron las directivas. La partidocracia en el país está en crisis”.

La desigualdad ha sido una de las obsesiones de Córdoba en su vida política. Desde diferentes ángulos la ha combatido. Destaca que “la pobreza en el territorio colombiano es una cosa impresionante. Una queda aplastada por lo ve en las regiones”.

Algo para destacar de Piedad Córdoba, ha sido su incansable trabajo por la paz de Colombia. Ayudó en la liberación de secuestrados y trató de acercar a las Farc en su momento, a una solución negociada del conflicto.

“No conozco las Zonas Veredales, pero lo que hay en el territorio es un absoluto desconcierto. Faltó mucha pedagogía sobre el Acuerdo de Paz. Tengo mucha preocupación por la puesta en marcha del Acuerdo de Paz. Las Farc se van a dar cuenta de lo difícil que es hacer política. En mi vida, escasamente he hablado dos o tres veces con Timochenko. Ahora, Me parece extraordinario que Timochenko se haya lanzado para presidente. Eso permite que puedan explicar su postura, decirle al país qué piensan, cuáles son sus propuestas”, afirmó Córdoba.

Su lucha por la paz la ha llevado a tener serias amenazas de muerte, especialmente de grupos paramilitares.

“Yo combatí el paramilitarismo. Hice lo necesario para que se acabara la guerra en el país. Me duele la muerte de líderes sociales. Sus asesinatos ocurren precisamente en zonas donde antes hubo presencia paramilitar”, destacó Piedad.

“Me preocupa mucho la situación de las mujeres en el país. Los feminicidios se han recrudecido en el país. A mí me cobran el hecho de ser mujer y afrodescendiente”, señaló Piedad.

Su apuesta económica incluye la eliminación del IVA. Respecto a esto destacó que “el país necesita una serie de reformas y cuando lo planteo no estoy hablando de comunismo. Hay que mirar toda la composición tributaria del país. Ahí tendremos la plata para reindustrializar el país. Vamos a tener que hacer algo en los impuestos. Yo sería capaz de proponer que se acabe con el IVA”.

La relación que ha tenido con Venezuela también ha sido parte importante de su vida política. Su cercanía con Hugo Chávez le costó algunas críticas en ese momento, respecto a esto señaló que “con Venezuela es importante no hacer una diplomacia de confrontación. Estamos irremediablemente unidos para siempre. A Venezuela pasaron seis millones de colombianos huyendo de la guerra”.