Su vocación y finalmente su destino, ‘la política’ llegó a su vida en 1989, cuando se vinculó al movimiento estudiantil ‘séptima papeleta’ y luego vivió el proceso de la constituyente del 91.

Cuando cursaba cuarto semestre en la universidad, fue contratada como consultora de las Naciones Unidas. Posteriormente, logró engancharse como investigadora para Enrique Peñalosa, a quien luego apoyó en su campaña a la alcaldía en el año 1997 y se desempeñó como directora de acción comunal distrital.

En el 2001, tomó la decisión de cruzar la frontera para aprender inglés y se fue a Estados Unidos.

Y como todo hijo pródigo, regresó a casa.  Claudia se devolvió a Bogotá en el 2004. En su trayectoria profesional, trabajó para la corporación Arcoiris y la Misión de Observación Electoral – MOE, con quienes pudo destapar el escándalo de la parapolítica, una de sus grandes batallas políticas.

Colaboró en medios de comunicación como analista y comentarista política, allí fue donde iniciaron las críticas al gobierno del expresidente Álvaro Uribe.  En el 2014, con 81.125 votos llegó al Senado de la República por el partido Alianza Verde y actualmente aspira a ser la primera presidenta en Colombia. Sus temas bandera son la lucha contra la corrupción y la defensa del acuerdo de paz.

Hace poco, Claudia López ganó la consulta interna del Partido Verde a Antonio Navarro Wolff. De igual forma, está trabajando junto a Sergio Fajardo, exalcalde de Medellín y Jorge Robledo, senador del Polo Democrático, en una coalición para que alguno de los tres llegue a la Casa de Nariño. Respecto a esto manifestó que “Si Robledo o Fajardo ganan la consulta, los apoyaría con todo mi entusiasmo”.

Su campaña también está trabajando también en la lista que presentarán al Congreso de la República, la cual afirma será de “lujo”. López ha lanzado diversas críticas a esta entidad por el ausentismo y la poca celeridad que se le han dado a proyectos de vital importancia para el país.

Sin duda su gran bandera ha sido la lucha contra la corrupción y la poliquitería. De igual forma, su apoyo al proceso de paz con las Farc ha sido constante y afirma que se debe fortalecer para que no se pierda lo que se ha ganado.

“Estamos intentando reconfigurar el centro político de Colombia, un centro que derrota la politiquería en Colombia. Debemos pasar la página del conflicto, la polarización y la estigmatización, para empezar a hablar de modelo económico, inclusión, oportunidades para la juventud”, señaló López.

Respecto a las Farc, López ha sido enfática en afirmar que “no me suena que las Farc tengan participación en política antes de ser juzgados.  Tenemos que dejar a las Farc como centro de la vida pública. Debemos discutir cómo le damos universidad pública a dos millones de jóvenes”.

“La guerra costaba 15 billones de pesos al año. La corrupción nos cuesta 50 billones, tres veces de lo que nos costaba combatir a las Farc”, destacó la senadora.

En su programa de educación, destaca que “todos los jóvenes son ‘pilos’. Lo que pasa es que no tienen igualdad de oportunidades. Mi sueño es cambiar esa realidad y cerrar inequidades”.

Un punto importante que señaló la senadora, lo hizo respecto a la salud. Muestra preocupación por un aspecto fundamental; la nutrición. “La mitad de los colombianos adultos son obesos, pero la desnutrición crónica en niños aumentó. Es algo que debemos cambiar. Nos gastamos 24 billones de pesos en tratar enfermedades que hubiéramos podido prevenir”, afirmó la senadora.

La seguridad en Colombia es un debate muy fuerte. A pesar de que el proceso de paz ha mostrado con cifras la mejoría de la seguridad en algunos puntos, destaca que “mi primera propuesta en seguridad es no bajar el presupuesto de defensa en el país. Todavía tenemos bacrines y narcos. Pienso fortalecer la Policía triplicando su número y fortaleciendo los comandos conjuntos. No hay que bajar la guardia ni un minuto. El plomo para las Bacrim y las oportunidades para los campesinos humildes. No al revés. Si no hacemos eso, se va al traste la paz en Colombia”.

Respecto a la economía y al posible uso del fracking para explotar petróleo, su posición es muy firme. “En mi Gobierno no habría fracking. Este país no tiene petróleo y no vamos a dañar el agua y el medioambiente por sacar unos ‘cunchos’. Debemos empezar ya a diversificar y cambiar por recursos renovables.  En Colombia hay empresas con exenciones tributarias por 72 billones de pesos, o sea, 12 reformas tributarias. Eso no puede ser”, puntualizó.

Un tema controversial por el cual la han atacado es la llamada de ideología de género.

“La ideología de género es un invento de una mente maliciosa. Es falso. Es mentira. Ni yo ni nadie va a promover la tal ideología de género”, finalizó la Senadora.