Decenas de personas rindieron el domingo homenajes con flores a las tres mujeres que murieron y a las nueve que resultaron heridas por la explosión de un artefacto en un baño de un centro comercial Andino, un hecho que las autoridades catalogaron como “un acto terrorista”.

El centro comercial, normalmente concurrido, estaba en silencio mientras personas colocaban flores en el piso principal del edificio, que el sábado por la tarde fue escenario de caos y terror cuando una bomba explotó cerca a un inodoro del baño de mujeres, en el segundo piso.

El presidente Juan Manuel Santos ofreció una recompensa de 100 millones de pesos por información que permita identificar y capturar a los responsables.

Policías forenses vestidos con overoles blancos inspeccionaron la escena del crimen, mientras oficiales uniformados y personal de inteligencia vigilaban el lugar.

Muchas tiendas permanecían cerradas y un número reducido de personas caminaba en silencio.

“Fue increíble, escuché la detonación, pero lejos de imaginarme que se trataba de un atentado, que fuera esto tan horrible. No pude dormir”, dijo María Vásquez, de 56 años, mientras miraba hacia el lugar de la explosión.