Con Salsa se pasa el frío en Bogotá

En medio de una tarde lluviosa y más tarde de lo prestablecido se dio inicio a Salsa al Parque 2016, donde paulatinamente se fueron acercando aficionados a este género musical, listos para espantar el frío capitalino “sacudiendo el esqueleto”.

‘El Flaco de la Salsa’ prendió el ambiente interpretando clásicos de grandes soneros que hicieron delirar al público que, sin importar el agua, se había acercado al punto donde convergen el Senado, el Palacio de Liévano, el Palacio de Justicia y la Catedral Primada.

Hombres y mujeres de todas las edades, algunos con maracas, claves y campanas, seguían el ritmo que marcaban las congas en el escenario. El ‘tucutá-tucutá’ se sentía por los distintos rincones de la Plaza de Bolívar. Pasaban las horas y bandas como Aguanilé, de Medellín, y luego ‘La Muérgana’ con una mezcla de Rock, Jazz, Salsa, ponían a los bogotanos a ‘azotar baldosa’.

¿Qué en Bogotá no se baila salsa?

Los miles de asistentes al festival de salsa gratuito tradicional de la capital demostraron que esto es falso. Además, qué mejor forma de espantar la baja temperatura que dejarse llevar por el ‘tumbao’. Y fue Mauro Castillo, un artista proveniente de Cali, quien subió los ánimos y puso a cantar a los asistentes a todo pulmón ‘Ganas’, un éxito del Grupo Niche del cuál fue parte hace más de una década.

Ya con la motivación a tope apareció Bendito Parche con un toque más de son, rematado por la presentación del Sexteto Santiaguero de Cuba, que puso a bailar sin parar a los salsómanos, que esperaban ansiosos el gran cierre del día.

Como preámbulo a la presentación de Isaac Delgado se presentó la Corcoband, que mantuvo la energía a 45 revoluciones para terminar con broche de oro la noche.

El final de la primera fecha de Salsa al Parque 2016 fue solo un abrebocas, esto porque se rumoraba, se sentía es ‘run-run’ en la Plaza de Bolívar, preguntando y añorando a los Hermanos Lebrón, los encargados de concluir este espacio que congrega a miles de bogotanos que al son de las congas, los timbales y los bongós, le hacen el quite a ese frío tradicional de nuestra capital, que no aplaca, que más que un pretexto para echarse a la pena es un motor que se prende a punta de Salsa.

Imágenes tomadas de IDARTES