Después de pasar un promedio de nueve meses dentro del vientre materno, el bebé al nacer vive una etapa de adaptación al ambiente exterior, donde se expone a estímulos propios de este nuevo ambiente.

Este periodo de “recién nacido” se extiende hasta por los primeros 28 días de vida y es fundamental en el desarrollo del sistema inmune, entre otros aspectos de la vida extrauterina del niño.

A continuación, una serie de acciones puntuales que les permitirán a las nuevas madres sobrellevar este periodo, obteniendo los mejores resultados para el bebé, en términos de salud.

1. Durante los primeros días limpie el cordón umbilical en forma circular con una gasa impregnada de alcohol antiséptico, sin devolverse.

2. Antes de amamantarlo, lávese las manos con agua y jabón. También, procure que sus senos también se encuentren limpios.

3. Alimente al bebé con leche materna exclusiva y a libre demanda, a menos de que hayan contraindicaciones de parte del médico por alguna enfermedad.

4. Para evitar que ingiera aire si le da biberón, asegúrese que se encuentre lo suficientemente inclinado como para que la leche ocupe todo el chupo y no se formen burbujas de aire que pueda tragar.

5. Es normal que dure hasta cuatro días sin generar deposiciones. En este caso, masajee su estómago en dirección de las manecillas del reloj, si pasan más días y no se producen deposición, consulte al pediatra de inmediato.

6. Durante los primeros días él recién nacido suele tomar una coloración pálida conocida como ictericia. Procure colocarlo en pañal a la luz del sol de la mañana de 10 a 15 minutos. Si persiste la palidez consulte al pediatra.