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El Senado no aprobó las zonas electorales especiales que darían representación en el Congreso a las víctimas del conflicto armado, dijo el miércoles el presidente la Cámara alta, Efraín Cepeda, despejando dudas surgidas por diferencias sobre la cantidad necesaria de votos a favor.

El proyecto de ley que crea las 16 circunscripciones electorales quedó en incertidumbre desde el jueves de la semana pasada por una diferencia entre el Senado y el Gobierno sobre el resultado del último debate de conciliación, cuando tuvo 50 votos a favor y siete en contra.

Para aclarar la diferencia, el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos solicitó a Cepeda que certificara la aprobación de la ley, a lo cual el jefe del Senado respondió: “No considero pertinente acceder a lo peticionado”.

“Convocamos al Congreso y al Gobierno Nacional a buscar una fórmula jurídica y concertada para que las víctimas de todo el conflicto armado tengan una justa representación”, precisó en una declaración.

En el Senado hay 99 congresistas activos y el reglamento establece que las leyes deben ser aprobadas por más de la mitad de los senadores con lo que el Gobierno sostenía que la iniciativa requería 50 votos, mientras algunos legisladores argumentaban que la votación mínima era 51.

“Ahí están las cortes y para eso son las cortes. Vamos a acudir a esas cortes, vamos a seguir luchado para cumplir con los acuerdos”, dijo el mandatario en un acto de Gobierno.
La ajustada votación y la negación de la aprobación en el Senado demuestran las dificultades que enfrenta el Gobierno para implementar el acuerdo de paz que firmó a finales del 2016 con las Farc para acabar un conflicto armado de más de medio siglo que ha dejado unos 220.000 muertos.

Uno de los puntos claves del acuerdo, que permitió que más de 7.000 combatientes dejaran las armas y conformaran un partido político, son las circunscripciones especiales para dar representación a los territorios más golpeados por la violencia.

Las 16 bancas que deben tener las víctimas por dos periodos legislativos se suman a los 10 asientos que tendrá el antiguo grupo guerrillero en el Congreso entre el 2018 y el 2026, incluso si no consiguen los votos necesarios.