Bogotá contará con el primer café bar adecuado para la comunidad sorda que según el último censo del Dane es el 14% de la población en la capital.

Cristián Melo, creador, explica: “la idea nació en el Sena cuando vimos comunicándose a dos personas sordas a través de la lengua de señas y nos pareció importante empezar a indagar acerca de los lugares que ellos frecuentaban“.

En este lugar será la comunidad oyente la que se adapte a ellos, por eso a través de cartillas usted podrá aprender un poco de la lengua de señas e intentar realizar su pedido de esta manera.

Encendiendo una luz, los meseros se dirigirán a las mesas para atender al público, el piso en madera, el cual es el plus principal del lugar, genera vibraciones de la música con un volumen bajo para que los oyentes también se sientan a gusto.

Todos los viernes habrá muestras artísticas de danza, teatro y cuenteros para que la comunidad sorda también salga a divertirse.