El hombre pidió la mano simulando un procedimiento policial.

El hombre, que contó con la complicidad de unos auxiliares de la Policía Nacional, simuló un conflicto con la autoridad. Durante ese momento, la mujer, que por obvias razones no conocía el final, trataba de defender a su futuro marido haciendo unas llamadas a abogados para evitar una detención de su novio.

Cuando finalmente el hombre se arrodilló, llegó la sorpresa.  Sacó de sus manos el anillo de compromiso y le pidió la mano a su novia. Su petición estuvo acompañada por unos mariachis que complementaban al ambiente romántico de Cartagena, donde este Sí quedó grabado para siempre.