Juan José Echavarría explicó que la decisión de dejar sin cambios el tipo referencial se sustentó en que los indicadores de inflación básica se mantienen por encima de los objetivos de la autoridad monetaria.

No obstante, el directivo consideró que la inflación estará cerca de un 3,5 por ciento en marzo del próximo año, dentro del rango meta de entre 2 y 4 por ciento.

La decisión de dejar estable la tasa contó con el voto de 5 de los siete miembros del directorio del banco, mientras los dos restantes se inclinaron por una baja de 25 puntos base.

Por su parte, el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, dijo que a la economía le “caería bien otra dosis adicional de estímulo” haciendo alusión a la posibilidad de un futuro recorte de la tasa de interés.