El periodo oficial de un congresista en Colombia es de 4 años, que podrían prorrogarse indefinidamente. Hay parlamentarios que han estado por un periodo, o menos; otros, en cambio, llevan años en el legislativo. El más ‘veterano’ es Roberto Gerlein, del Partido Conservador, que ha sido reelecto desde 1978 hasta la fecha.

Ha habido otros que ha estado muy poco. En 1994, Fernando Rueda Franco estuvo apenas 49 días como parlamentario. Fue suplente del senador liberal Luis Guillermo Vélez. Sin embargo, insiste en que debe recibir una millonaria pensión: 18 millones de pesos al mes.

Ya el Consejo de Estado le había negado a Rueda ese derecho, pero él demandó, ganó, y desde el 2006 ha estado recibiendo su mesada. Además, entonces también se le pagó un retroactivo por cerca de mil millones de pesos 49 días: no más.

Para jubilarse como congresista, hay que haber estado en el cargo “apenas unos días”. Como cualquier colombiano, un congresista no recibe su pensión con años de trabajo sino con apenas unos días. Y no es cualquier pensión: los montos pueden ir desde los 3 hasta los 20 millones o más. Serían más de 600 personas las que contarían con este beneficio. La República informó que el sobrecosto de esas pensiones podría ascender a más de 11 billones de pesos.

A Rueda Franco se le había dado una pensión de algo más de un millón y medio de pesos. Sin embargo el insistía en que debía tener la pensión total, así que emprendió una batalla contra el Estado que ganó en 2006. No obstante, una sentencia del Consejo de Estado revirtió la decisión en 2016.

El congresista de 49 días sigue firme en su posición. El argumento que ha usado para pedir la nulidad de la sentencia que le quitó su pensión es que no se le permitió participar en el proceso.