Será desde Fonseca (Guajira), donde las últimas armas de las Farc quedarán bajo la custodia de las Naciones Unidas para que sean destruidas.

Con los restos del armamento destruido se harán tres esculturas en recuerdo a este acto histórico de paz.

Una de las esculturas quedará en Colombia, otra estará en Cuba, donde se desarrollaron los diálogos de paz, y la tercera reposará en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York

José Antonio, un agricultor de 73 años, que recuerda la constante presencia de la insurgencia en el corregimiento de El Conejo, su mirada se dirige a la Serranía del Perijá, recuerda que desde allí se producían las extorsiones.

Él, al igual que otros 44 mil fonsequeros, espera que tranquilidad reine definitivamente en la región, pues ahora se transita sin ningún problema “hay camaradería entre los militares (…) se acabaron el agite y los retenes”, apunta el agricultor.

En diciembre del año pasado, en Pondores (jurisdicción de Fonseca) comenzó la primera zona veredal, hasta allí llegaron más de 200 hombres de tres frentes las Farc, para dejar sus fusiles y reintegrarse a la vida civil .

Misael Velázquez Granadillo, alcalde de Fonseca ve con orgullo y satisfacción este paso.

“Ratificamos que Fonseca es un pueblo de paz. Hubo épocas difíciles pero entendimos que la mejor forma de acabar con esto y reconciliarnos era el diálogo”, afirmó el mandatario local.

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Con información de Presidencia