El recuerdo de Policarpa Salavarrieta sigue vivo e inspirando barrios, grupos de punk, nombres de cerveza, mujeres aguerridas y a universidades como Los Andes que, en el marco de esta efeméride, adoptó el monumento que rinde homenaje a su valentía y fortaleza, ubicado en la Plazoleta que lleva su nombre (calle 18A con carrera 2), una escultura que inicialmente fue elaborada por el colombiano Dionisio Cortés en 1910 pero, por su estado de deterioro, en 1969 fue reemplazada por bronce a cargo del peruano Gerardo Benítez Bolaños.

El evento de entrega contó con la presencia de María Claudia López, Secretaria de Cultura, Recreación y Deporte, Pablo Navas, Rector de la Universidad de los Andes, Alberto Escovar, director de Patrimonio del Ministerio de Cultura, Mónica Sánchez, arquitecta y experta en estudios de género de la Secretaría de la Mujer, y Mauricio Uribe, director del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural, funcionarias del IDPAC, estudiantes y residentes del sector.

Para la adopción de este Bien de Interés Cultural de Carácter Distrital, restauradores del IDPC limpiaron la suciedad generalizada del monumento y a través de su programa de enlucimiento de fachadas ‘El patrimonio se luce’ recuperó, junto con Artesanías de Colombia y la Universidad de los Andes, 480 metros cuadrados de fachadas en inmediaciones de la plaza de la Iglesia de las Aguas y del monumento, con el apoyo de 52 voluntarios.

La Universidad también adoptó dos monumentos vecinos: José María Espinosa (Autor: Bernardo Vieco – Año: 1946), prócer de la Independencia, y a Ricardo Palma (Autor: Luis Felipe Agurto Olaya – Año: ca. 1968), escritor peruano. Durante dos años, Los Andes será la encargada del mantenimiento, la defensa y la divulgación de estos tres monumentos.

Policarpa Salavarrieta nació en Guaduas (Cundinamarca) en 1795. Fue espía y mensajera de los ejércitos rebeldes entre 1813 y 1817, y fusilada el 14 de noviembre de 1817, a las 9:00 de la mañana, en la actual Plaza de Bolívar, cuando tan solo tenía 21 años. El virrey Juan Sámano ordenó su ejecución, acusándola de espionaje y conspiración contra los gobernantes españoles.

Para rendir homenaje a una de las mujeres más relevantes de la historia de Colombia, la Secretaría de la Mujer, la Universidad de los Andes y el Museo de Bogotá ofrecen una nutrida programación cultural: charlas alrededor del monumento, recorridos patrimoniales, muestra del documental ‘Viernes Santo en Policarpa’, conferencia sobre el libro ‘¡Viva la Pola!’ de Beatriz Helena Robledo y talleres que proponen una reflexión en torno a esta heroína.

Además, el Museo de Bogotá invita a seguir de cerca sus redes sociales y abre la conversación #200AñosDePola para hablar sobre los múltiples significados que este personaje ha cobrado a lo largo de su historia. Escriba a @MuseodeBogota en sus cuentas de Twitter, Facebook e Instagram contando lo que La Pola significa para usted.