El Ministerio de Educación Nacional determinó que la Fundación Universitaria San Martín tiene posibilidades de continuar prestando el servicio educativo, teniendo en cuenta que ha superado los hallazgos académicos y administrativos. Sin embargo, debe presentar un nuevo plan para superar los problemas financieros que persisten.

Como se recuerda, desde el 2015, el Ministerio de Educación Nacional impuso a la Fundación Universitaria San Martín una serie de medidas preventivas, de vigilancia especial y de salvamento, para garantizar la prestación del servicio educativo, a raíz de las graves irregularidades encontradas en la institución y que generaron una crisis en 2014.

Transcurridos dos años desde la imposición de medidas, el Ministerio de Educación hizo una Evaluación Integral a la Fundación Universitaria San Martín, tal y como lo ordena la ley. Esta evaluación se sustenta en los análisis e informes técnicos realizados por equipos expertos del Ministerio de Educación y en un concepto externo especializado.

Según esos informes, los seguimientos periódicos del Plan de Mejoramiento que adoptó y ejecutó la Fundación Universitaria San Martín arrojan un avance consolidado del 64%. En el componente académico el avance es del 99%; en el administrativo y de buen gobierno, 100%, y en el financiero del 50%.

Los informes técnicos mostraron mejoramientos constantes que permitieron el restablecimiento de la prestación del servicio educativo en 2015, la regularización del pago de docentes y personal administrativo vinculado, la reactivación de los servicios públicos en la sede principal y en los 19 centros tutoriales en el país, así como la graduación de 5.094 estudiantes que cumplían con los requisitos para recibir su título académico.

En relación con el patrimonio para prestar el servicio educativo, las acciones desarrolladas por la Fundación Universitaria San Martín se han centrado en establecer su realidad financiera y determinar dicho patrimonio.

Los pasivos de la institución tienen una gran incidencia negativa en sus resultados financieros, debido a la acumulación de obligaciones adquiridas antes del 2014 que no tienen soporte alguno y que solo fueron identificadas en un proceso de llamamiento de acreedores que hizo la dirección de la Fundación Universitaria en 2015.

La Institución deberá presentar al Ministerio de Educación un plan financiero que permita superar las dificultades que persisten en este aspecto.

Con el propósito de garantizar a los estudiantes de la Fundación el acceso al servicio educativo en condiciones de calidad y continuidad, el Ministerio mantendrá temporalmente algunas de las medidas.