Rafael Uribe Noguera estuvo a punto de ser linchado en La Picota, cárcel en la que paga en completo aislamiento una pena de 58 años por el asesinato, tortura y violación de la pequeña Yuliana Samboní.

Según reveló el diario El Espectador los hechos se dieron el pasado 3 de enero cuando Uribe Noguera se dirigió a la enfermería del reclusorio para que le pusieran una bolsa de agua caliente en la espalda, debido a fuertes dolores que, según decía, estaba sufriendo.

Cuando los demás internos se percataron de su presencia, ya estaba siendo atendido en una camilla y fue inevitable que los reclusos empezaran a gritarle insultos e intentaran golpearlo.

“Dejemos el tratamiento para mañana”, dijo Noguera cuando tuvo que salir corriendo de la enfermería del reclusorio para evitar ser linchado.

Los hechos se controlaron por el Inpec, que trasladó a Uribe Noguera de nuevo a la Unidad de Medidas Especiales, donde permanece confinado.

Cabe recordar que Uribe Noguera continuará aislado en la cárcel La Picota, donde deberá pagar su pena que en noviembre de 2017, el Tribunal Superior de Bogotá aumentó de 51 a 58 años.

El alto tribunal insistió en que el acceso carnal, asociado a delitos de género son casos aberrantes, tal como le sucedió a Yuliana Samboní, minutos antes de morir.