Foto tomada de Kienyke.com.

El senador del Centro Democrático, Álvaro Uribe, se retractó públicamente este viernes con las madres de los falsos positivos de Soacha,  gracias a un ultimátum de la Corte Suprema de Justicia que le exigió hacerlo luego de que el expresidente los llamara delincuentes en Twitter.

El 25 de junio de 2015, Uribe escribió en su cuenta de Twitter: “en reunión con las Madres de Soacha varias me expresaron que sus hijos estaban infortunadamente involucrados en actividades ilegales, lo cual no excusa para asesinarlos, pero la hipótesis no fue examinada por la justicia”.

A causa de este trino, las madres de Soacha, cuyos hijos fueron asesinados por militares para hacerlos pasar por guerrilleros muertos en combate, denunciaron al expresidente ante la Corte Suprema por injuria y solicitaron una rectificación.

Ante la solicitud, el pasado 5 de mayo, la Corte citó a una audiencia a Uribe para conciliara con las mujeres, pero él no asistió y prefirió pedir perdón a través de un comunicado publicado en Twitter el 6 de mayo.

La Corte Suprema considero el gesto insuficiente y este viernes Uribe tuvo que leer publicamente la rectificación.

“Acepto retractarme del mensaje de Twitter de 25 de Junio de 2015, y de las palabras que lo antecedieron y que pronuncié como Presidente de la República. Acepto que este tweet ofende a las Madres de Soacha y afecta la memoria de sus hijos asesinados. Me retracto además porque lo que escribí no me consta en nada diferente a lo que escuché”, dijo.

Así mismo, tuvo que cumplir con la solicitud de las madres de Soacha de mencionar expresamente los nombres de los jóvenes asesinados, entre ellos un menor de edad y un joven con discapacidad mental.

A continuación se mencionan los respectivos nombres: Fair Leonardo Porras Bernal, Jaime Estiven Valencia Sanabria, Omar Leonardo Triana Carmona, Oscar Alexander Morales Tejada, y los demás que hubieren sido víctimas de las mismas circunstancias.

Fue enfático en asegurar que su intención no era promover impunidad sobre crímenes cometidos, algunos ya calificados como de Lesa Humanidad.

“Como lo dije en calidad de Presidente de la República, al salir de la sede de las Naciones Unidas en Bogotá, después de la reunión con un testigo protegido, hoy lo repito, estos crímenes requieren las más severas sanciones a los responsables, sean de la Fuerza Pública, del Gobierno o civiles”, indicó.