Este lunes se cumple un año del crimen de la menor Yuliana Samboní. La menor fue raptada, violada y asesinada por su confeso asesino, Rafael Uribe Noguera, quien hace poco recibió un aumento de siete años en su pena. Ahora Uribe no pasará 51 años sino 58 tras las rejas. Aunque la decisión fue apelada por su defensa.

Juvencio Samboní, padre de la menor de siete años asesinada aseguró que este “no ha sido un año fácil y que no han dejado de pensar un día en ella”. Además aseguró que la familia no ha sido reparada económicamente. Samboní aseguró: “Solo hemos recibido acompañamiento del Icbf con una psicóloga que nos da terapia”.

El humilde hombre, perteneciente a la comunidad indígena del Cauca, indicó que la familia Uribe Noguera no ha tenido un acercamiento con ellos.

Mientras que en el Cauca, lugar de donde es oriunda la familia, se realizará una caravana al cementerio y luego una misa. Juvencio Samboní comentó que quisiera asistir a los homenajes que se van a realizar en la capital pero que por falta de dinero no lo podrá hacer.

Por otro lado, aún hace falta aclarar la situación jurídica de los hermanos Catalina y Francisco Uribe Noguera. Ellos enfrentan un proceso por los delitos de favorecimiento en secuestro y favorecimiento en homicidio. A estos delitos se incluye ocultamiento, alteración, destrucción y supresión de material probatorio.

El 4 de diciembre de 2016

El arquitecto Rafael Uribe Noguera raptó a Yuliana en una camioneta de alta gama frente a su casa en el barrio Bosque Calderón (Chapinero), en Bogotá. Así quedó registrado en videos, luego se la llevó al edificio Equus 66, que aunque ya no se llama así, seguirá siendo el recuerdo de un crimen que enlutó al país.

Francisco Uribe, hermano del raptor, fue quien confirmó que su hermano era quien tenía esa camioneta ese día. Horas más tarde del crimen, el mismo Francisco fue quien le indicó a las autoridades que el cuerpo de la menor estaba oculto en el jacuzzi del penthouse del edificio.

Medicina Legal ratificó que el material biológico encontrado en el cuerpo de la menor vinculaba a Rafael Uribe, quien hoy está recluido en una celda aislada en uno de los pabellones de alta seguridad de la Penitenciaría La Picota.