Alrededor de 30 Ángeles Azules, funcionarios del Idiprón, gestores de convivencia e integrantes de la Policía Metropolitana de Bogotá estuvieron ofreciendo a los habitantes de calle del canal Los Comuneros los servicios que tiene la Alcaldía para ellos.

Un total de 20 habitantes de calle aceptaron el traslado a los hogares de paso.

Jorge Luis tiene 31 años y casi la mitad de su vida ha habitado las calles. Hoy se ha propuesto la meta de cambiar su realidad.

“Llevo 12 años en la calle. Si no hubiera probado las drogas yo estuviera trabajando en el Hospital Simón Bolívar o en cualquier hospital. Empecé con marihuana y terminé con bazuco y la plata que mi familia me daba para la universidad yo resultaba pagándosela al jíbaro”, indicó Jorge Luis Duarte, habitante de calle.

Los Ángeles Azules, para Jorge, tienen ese significado literal.

“Estoy sostenido con Dios y le doy gracias a él por haber conocido a los Ángeles Azules”, comentó.

Vecinos de los barrios Ricaurte, Santa Isabel, Veraguas y Pensilvania venían quejándose de la presencia de habitantes de calle, por eso todos los días los Ángeles Azules de la Secretaría Social hacen recorridos por esta zona de la ciudad no solamente buscando salvar vidas, sino responder a la ciudadanía.

“Empezamos a hacer el abordaje con los habitantes de calle para que conozcan los servicios y para convencerlos que lo mejor es ir a recibir una atención en nuestros centros, pero sobre todo para que no se presten a ser instrumentalizados por la delincuencia organizada que los convierte en la figura a la que la comunidad ataca, mientras esas organizaciones delictivas que no son habitantes de calle y que no tienen nada que ver con habitabilidad en calle; siguen haciendo su negocio en esta zona”, aseguró Daniel Mora, subdirector de Adultez de la Secretaría Social.

La Secretaría Social calcula que entre 60 y 80 habitantes de calle sobreviven en esta zona de la ciudad.

Por: Natalia Valencia