Para muchos causa confusión identificar lo sucedido el 20 de julio de 1810 y el 7 de agosto de 1819. Para la primera fecha hablan del grito de independencia, para la segunda de la campaña libertadora.

Colombia atravesó por más de tres siglos de conquista y colonia del imperio español. El 20 de julio de 1810 el país empezó a aclamar por autonomía.

"Un grupo de personas de la clase alta que había de españoles y nietos de españoles, vieron la oportunidad para volverse más autónomos porque ellos sentían, ¿por qué si tenemos sangre española no nos tratan de la misma manera?, entonces planearon provocar a uno de los españoles para convocar un cabildo que se declarase autónomo aquí en Bogotá", afirmó Juan Carlos Flórez, concejal de Bogotá.

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Nueve años después, el 7 de agosto de 1819, la Batalla de Boyacá le dio la libertad a Colombia.

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"Después de ese primer intento de autonomía, de que los españoles regresaran acá con sus ejércitos y fusilaran a muchas de las personas que participaron en este primer intento de autonomía y que luego pensaron que ya España se había apagado, ya vamos a gobernarnos a nosotros mismos. Es ahí cuando España reconquista y lo hace de una manera muy violenta y se da una guerra civil", aseguró el concejal.

Para el concejal e historiador, la lucha por la independencia no fue una guerra entre el pueblo colombiano y los españoles, sino una guerra civil, teniendo en cuenta que en los ejércitos españoles había colombianos.

"Eso fue posible porque ellos lograron sumar una parte decisiva del pueblo de su lado, si no hubieran existido unos llaneros que casi empelotos se vinieron con un gran esfuerzo con el frío que hacía en ese momento, esto no hubiera sido posible. Si un grupo de dirigentes se aleja del pueblo, pierde su poder", dijo el concejal.

Flórez indica que la reflexión de hoy debe ser cuestionarse por qué algunos dirigentes han perdido la devoción por luchar por los intereses de su pueblo.

"Bolívar era un hombre inmensamente rico; él hubiera podido vivir sin preocuparse de nada el resto de su vida y no hubiera pasado nada. Él se jugó su pellejo, se jugó su vida y se jugó su fortuna. La gran lección es que hoy tenemos gente en el poder que no se juega su pellejo y que además de no jugarse su fortuna, se enriquece a costa de la gente", agregó Juan Carlos Flórez.

Con él, hombres como Francisco de Paula Santander, Antonio Nariño y Antonio José de Sucre, fueron algunos protagonistas de todo el proceso de  independencia del país.

Por: Natalia Valencia