El Juzgado 20 Penal del Circuito impuso condenas de 32 años y 6 meses de prisión para una mujer; y de 30 años de prisión para un hombre; responsables de los delitos de acceso carnal abusivo con menor de 14 años agravado, en concurso con acto sexual con menor de 14 años y acceso carnal violento.

El reporte señaló que el padrastro y una madre biológica explotaban sexualmente a sus dos hijas.

Ante la Fiscalía la pareja señaló bajo juramento que la situación en el hogar era normal, como cualquier familia, e insistió en que daban un trato amoroso y correcto a las menores.

De otra parte, una de las víctimas, de 15 años de edad, lloró mientras era entrevistada y aseguró que el padrastro abusaba sexualmente de ella hace tres años, reveló que la mamá la golpeaba cuando no accedía a las pretensiones y que lo mismo le ocurría a su hermana.

En la sentencia, el juez 20 de conocimiento indicó que: “es inconcebible que una madre haya permitido los ultrajes y vejámenes contra sus hijas, a quienes obligó a planificar porque su compañero permanente no usaba protección”.

Elementos probatorios en juicio

La Fiscalía General demostró el abuso y acceso carnal violento con testimonios de otros familiares, vecinos y las víctimas; además de informes rendidos por tres psicólogas, un trabajador social, tres médicos y un defensor de familia.

Las especialistas del ICBF, quienes tuvieron contacto con las menores afectadas, afirmaron que las niñas se veían muy deprimidas, señalaron en sus diagnósticos que: “En un comienzo eran evasivas y retraídas por la manipulación de su madre, quien las amenazaba y las dominaba en sus voluntades”. Aunque las menores negaban todo por miedo, siempre lloraban en la mitad de las entrevistas y contaban los detalles de las agresiones que soportaron.

Ante estos hechos, el juez ordenó enviar a los condenados a la cárcel El Buen Pastor y la penitenciaría La Modelo a los condenados.