El lunes 3 de septiembre a las 11:45 p. m., tres jóvenes pierden la vida en un aparatoso accidente en la autopista Norte con calle 150 en el sentido sur-norte.

Ese mismo día, pero horas antes, cerca de las 3:00 p. m., Irlanda Meléndez de 23 años, una de las víctimas, se había graduado de la carrera de relaciones internacionales y estudios políticos en la Universidad Militar Nueva Granada. Su familia en menos de 12 horas pasó del júbilo al dolor.

Irlanda había recibido una tesis meritoria, desde siempre había sido una de las estudiantes más destacadas de la familia. Una joven que sabía lo que quería y lo que debía hacer para lograrlo, pero que desconocía que un accidente de tránsito acabaría con sus sueños y los de su familia.

Pero la tragedia para los Meléndez Lozano era mayor; en el vehículo Volkswagen Jetta también viajaba otra de sus hijas, Daniela, menor que Irlanda, y quien también murió tras el impacto.

La tercera víctima fue Juan Esteban Sedano López, tenía 25 años, había estudiado ingeniería ambiental en la Universidad del Bosque, era el novio de Daniela, con quien viajó por el mundo y compartió sus logros.

El cuarto pasajero del carro era un amigo quien, además, era el encargado de conducir y quien milagrosamente salió con lesiones menores.

Por las imágenes del aparatoso choque se puede pensar que el accidente se produjo como consecuencia de conducir bajo los efectos del alcohol, pero en esta historia esa no fue la causa. Tal vez por la euforia de la celebración, o por el ritmo de la música que iban escuchando en el regreso a casa, Julián Alejandro Téllez, conductor del carro, aceleró más de la cuenta.

Tras el impacto, el carro quedó destruido, los videos y las fotos son prueba de la fuerza con la que el vehículo chocó contra un poste.

En el lugar murieron de manera instantánea las dos hermanas, mientras Juan esteban fue encontrado con vida por los primeros organismos de socorro que llegaron al lugar, fue trasladado a la Fundación Cardioinfantil, pero no pudo superar las graves heridas que le ocasionó el accidente y murió a los pocos minutos.

Ante el trágico suceso, estudios del Ministerio de Transporte muestran que el ángulo de visión de una persona normal es de 104°. Pero en un carro que va a 100 km/h, como fue el caso de este accidente, el campo visual es de apenas 42°.

El trágico accidente de la autopista Norte

Toda la historia del trágico accidente en el que murieron tres jóvenes, en la autopista Norte, en #BogotáAFondo → www.conexioncapital.co

Posted by Canal Capital on Monday, September 17, 2018

El carro iba a mas de 120 kilómetros por hora, y según el informe realizado por las autoridades de tránsito, la velocidad con la que fue impactado el poste fue de 80 kilómetros por hora. A esta velocidad era prácticamente imposible que el vehículo no se partiera en dos.

De los cuatro jóvenes, solo los dos que iban adelante llevaban cinturón. Las dos hermanas iban sin cinturón y por esto quedaron por fuera del carro.

Las muertes de personas jóvenes son por lo general las que más impresionan y afectan. La Organización Mundial de la Salud asegura que la principal causa de muertes en la población joven, es decir, personas entre los 15 y los 29 años, son los accidentes viales. En Bogotá, puntualmente, según Medicina Legal es la segunda causa de muertes violentas.

Irlanda estaba feliz de haber compartido el grado con su familia, sobre todo con su gran amiga que era su hermana Daniela, de 22 años y que ya estaba haciendo sus prácticas en el Ministerio de Justicia para graduarse como abogada el próximo año.

Es poco lo que las familias de las víctimas han querido hablar tras lo sucedido, pero lo que manifestaron quienes acompañaron a la familia Meléndez en las honras fúnebres es que estas hermanas se querían tanto que se fueron juntas.

Julián Alejandro Téllez, de 25 años, fue el único sobreviviente y amigo cercano de los otros jóvenes. Fue trasladado a una clínica en Teusaquillo de la que fue dado de alta horas después. Sobre él recaen todas las preguntas de lo que sucedió en ese instante.

Esta tragedia acabó con la vida y los sueños de tres jóvenes que apenas empezaban su camino. Historias como estas nos recuerdan que los accidentes de tránsito ocurren en un instante y pueden dejar consecuencias fatales.

La Secretaría de Movilidad contempla la posibilidad de buscar una regulación que reduzca el límite permitido en las avenidas de la ciudad, pero esto parece imposible si no se trabaja en llave con el Gobierno Nacional, porque el Ministerio de Transporte estableció por el decreto 015 del 2011 que en las vías principales se puede andar a 60 km/h, una velocidad que si se respeta evitaría numerosos incidentes.

Mientras se desarrolla esta iniciativa y tras el trágico accidente, la Alcaldía de Bogotá anunció que se realizarán estrictos controles en las avenidas de la ciudad para educar a los conductores y cazar a los infractores.

El año pasado en Bogotá hubo un total de 546 fallecidos en accidentes viales, de los cuales 55 de ellos fueron por exceso de velocidad y la mayoría de estas muertes ocurrieron entre las 10:00 p. m. y las 6:00 a. m.

Según la Secretaría de Movilidad, las cinco vías que presentan la mayor cantidad de accidentes en los últimos años son: la Boyacá, la Ciudad de Cali, la Caracas, la Av. NQS y la Av. Primero de Mayo; la autopista Norte, en donde murieron los tres jóvenes, está en el noveno puesto.

Recuerde que respetar los límites de velocidad, usar los puentes peatonales, llevar puesto el cinturón de seguridad y sobre todo ser conscientes de que la vida es frágil, puede evitar perder la vida en un accidente de tránsito.

Por: Laura Anzola.