El alcalde de Bogotá Enrique Peñalosa destacó que el proyecto del Parque San Rafael, suspendido por un juez con base en el principio de precaución, no pondrá en riesgo el agua de los ciudadanos. Además, señaló que es un derecho de todos los ciudadanos a contar con un espacio en el que puedan tener contacto con la naturaleza.

Este proyecto contempla un parque ecológico de paisaje, con área de 1.200 hectáreas aproximadamente, de la cual se intervendrá solo el 4 %. También tendrá un cable aéreo que conectará el municipio de La Calera con Bogotá a la altura de la localidad de Usaquén.

El proyecto cuenta, además, con un plan de manejo ambiental para preservar la fauna y flora que enriquece el Embalse San Rafael.

Buscamos que los ciudadanos tengan un sitio de recreación maravilloso como tienen los ciudadanos de Medellín, que pueden ir en cable al Parque Arví. Nosotros, con esfuerzos, tenemos todo listo, está abierta la licitación del Parque San Rafael, para que los ciudadanos puedan ir a montar en bici, ver las mariposas, las aves, caminar e incluso aprender sobre la importancia de la naturaleza... Una decisión judicial, con base en un principio de precaución que dice que puede haber riesgos para el agua de Bogotá, paró todo ese proceso que es para los bogotanos”, señaló el mandatario distrital.

El alcalde también destacó que “Es prácticamente imposible que en el futuro se puedan volver a conseguir los 650 mil millones de pesos para volver a hacer el cable y ese parque que le va a cambiar la vida a cientos de miles de bogotanos para siempre”, dijo Peñalosa.

Frente a la construcción del cable, el alcalde manifestó que la obra no solo es para ir al parque, incluso, ayudaría a reducir el tráfico vehicular, pues los habitantes de La Calera podrían utilizarlo para llegar a la ciudad. Y desde Bogotá podrán llegar al parque desde la Troncal Séptima con Calle 134.

“No es un embalse del cual el agua va directamente a Bogotá normalmente, pero poco a poco en los últimos 8 años se ha estado recubriendo el túnel que trae el agua desde Chingaza, en ocho etapas para minimizar cualquier riesgo. Son 38 kilómetros de túnel en acero y concreto. Mientras se hacen las obras, se utiliza el agua del embalse San Rafael para traer agua a Bogotá, (pero una vez terminadas las obras) este Embalse será para que cuando haya una emergencia se utilice esta agua”, aclaró el alcalde desde San Rafael.

Se espera que este parque pueda tener miradores, senderos para peatones y bicicletas, muro de escalar, arborismo, mercado campesino, zona de picnic y restaurantes, y museo del agua. Se convertirá en un atractivo turístico para colombianos y extranjeros, también.

El mandatario explicó que el agua del Embalse San Rafael no tendrá ningún riesgo, este cuerpo de agua va a estar cuidado y controlado.

“Este no es un proyecto de Peñalosa, es un proyecto de todos los ciudadanos. Estaba acordado con La Calera como una medida de compensación por las obras de Acueducto que se hicieron hace más de 20 años. Yo me voy en siete meses, pero esto podría quedarles a los ciudadanos por cientos de años, mejorando radicalmente su felicidad, si las autoridades judiciales nos dan el visto bueno”, concluyó el alcalde.