La intolerancia, al parecer, entre las barras de fútbol colombiano, cobró una nueva víctima mortal. Esta vez, un joven de 19 años fue asesinado a manos de un grupo de hombres en Ciudad Bolívar. Brayan Amaya murió como consecuencia de una herida con un arma corto punzante. Su familia pide justicia, mientras las autoridades investigan el hecho.

Él era Brayan Amaya, un joven que comenzaba prácticamente a vivir y a cristalizar sus sueños. Su familia lo recuerda como un apasionado del fútbol y muy amoroso, y sus amigos como un hermano al que nunca olvidarán.

Perdió la vida en la noche del pasado 31 de mayo cuando se encontraba en el parque del barrio San Vicente compartiendo con sus amigos, unos hinchas de un equipo contrario aparecieron y lo agredieron.

Sergio Alejandro Sánchez, amigo de Brayan, aseguró que "trataron de darse a la huida por el lado de allá de la Boyacá, él por ir corriendo con su cicla en la mano le alcanzaron a pegar una puñalada en la parte de la espalda".

El joven herido siguió su camino, intentó ingresar a un conjunto para evitar los ataques, pero no fue posible, finalmente lo alcanzaron y lo volvieron atacar. Le propinaron heridas tan graves, que no alcanzó a llegar a un hospital.

"El celador no le quiso abrir al parcero para que tomara refugio, entonces ahí afuera la embistieron contra él hasta que una muchacha salió, lo entró y lo enviaron en un taxi al hospital del Tunal donde pues llegó al parecer sin signos vitales", contó Sergio.

Su papá pide un freno a esta violencia y nivel de intolerancia. Como su hijo, más jóvenes han perdido la vida por estos mismos hechos.

"Los que dañaron el fútbol fueron los muchachos, los jóvenes que por una camiseta van a agredir a otro, a quitarle la vida sin pensar en el dolor que le hacen a todo el mundo, a los padres, como el dolor que nos están causando a nosotros hoy en día que entre 10 cogieron a mi hijo para poderlo matar", comentó Rafael Eduardo Amaya, padre de la víctima.

Brayan se estaba preparando para su vida profesional, inclusive saldría del país para comenzar sus estudios.

"Mi hijo tenía muchos planes, él iba a viajar ahorita para Brasil a ponerse a trabajar y estudiar allá, el sueño de él era ser piloto, una carrera que muy cara aquí, en todo país y le dañaron los sueños le tumbaron el avión donde iba a volar", aseguró el papá de Brayan.

Su familia pide a las autoridades capturar a los responsables que ya estarían identificados.

"Esto no puede ser un caso más, todo el tiempo se está escuchando, uno no sabe en qué momento le va a tocar, hace ocho días veíamos un video de un muchacho y ahorita es el de mi hermano, yo solamente pido que se haga justicia por él porque él tenía muchos sueños, y son sueños que yo lo voy a ayudar a cumplir", declaró Brenda Amaya, hermana de la víctima.

Por: Diana Alvarado