indicadores de Bogotá

Según el informe de calidad de vida que adelanta cada año el colectivo Bogotá Cómo Vamos, en los últimos 20 años la capital colombiana duplicó su Producto Interno Bruto. Si en 1998, el PIB de la ciudad ascendía a $ 72.362 millones, hoy es de $ 147.080 millones y representa la cuarta parte del país.

“Bogotá juega un rol importantísimo en la economía nacional, más o menos el 25 % lo genera esta ciudad frente a todos los elementos que componen nuestra economía nacional, y en ese sentido tenemos más o menos el 62 % de los servicios, que además tienen que ver con muchos sectores”, indicó Juan Miguel Durán, secretario de Gobierno de Bogotá.

Pero no solo eso, en esas dos décadas Bogotá mejoró sus indicadores en varios frentes:

  • En salud pública, el número de afiliados al régimen subsidiado de salud creció un 28 %.
  • La cobertura bruta en educación (en todos los niveles) aumentó 6 puntos porcentuales, ubicándose hoy en 89,9 % y la deserción bajó en un 44 %, situándose en 0,8 %.
  • La pobreza se redujo en más de la mitad, llegando a ser hoy la segunda más baja de las principales ciudades del país con 12,4 %, solo superada por Bucaramanga que tiene un 12 %.
  • La base empresarial en la ciudad pasó de 168.972 empresas registradas en 1998 a 424.471 en 2017 y el nivel de endeudamiento de la capital se redujo, pasó del 46 % a 13 % en 2017.

“En Bogotá tenemos unos indicadores que este año han sido muy favorables frente al desempleo. Tenemos una curva descendiente, a diferencia de otras ciudades como Medellín y Cali, pero la estrategia que se viene utilizando es, una, articular con el sector privado para ser mucho más eficientes en el momento de unir la demanda y la oferta laboral, también capacitar y formar a las personas para el empleo”, afirmó Durán.

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Publicado por Canal Capital en Domingo, 9 de diciembre de 2018

Agregó que “esto ha generado un escenario donde la Agencia Pública de Empleo del Distrito, en articulación con varias empresas del sector privado, hemos logrado ser mucho más eficientes, llevar la información y por supuesto la gran inversión que viene haciendo la ciudad”.

Asimismo, mientras el coeficiente GINI, que mide la desigualdad de la población, se redujo en el país en un 11 %, entre 2002 y 2017, en Bogotá, en ese mismo periodo, la disminución fue de 13 %.

Otro indicador en el que la capital saca pecho es el de la tasa de trabajo infantil, que ha bajado continuamente desde 2014, pasando de 7,9 % a 2,3 %.

“Hay varias estrategias que la Alcaldía ha venido implementando. Por ejemplo tenemos 13 centros AMAR. También venimos realizando operativos en ciertas áreas para que los niños no se dejen llevar dentro de la explotación laboral y por supuesto, una estrategia muy importante, donde la jornada única ha logrado que los jóvenes se puedan ocupar en temas educativos”, contó el secretario de Gobierno.

Cifras vs. Percepción

Paradójicamente, los bogotanos no se sienten igual de bien. La percepción que se tiene sobre la calidad de vida no corresponde, en muchos casos, a la que muestran los indicadores.

Según la más reciente Encuesta de Percepción Ciudadana que fue presentada por el colectivo Bogotá Cómo Vamos, si bien el optimismo y la confianza en las instituciones mostraron una importante mejoría, varias de las cifras no se compadecen con los buenos resultados en los diferentes frentes.

“Lo que encontramos es que mejora el optimismo entre los bogotanos, asimismo mejora la confianza en el alcalde, hay una mejoría en la calificación de la gestión y en la imagen que tiene hoy el burgomaestre. Para resaltar también que hay unos temas que le están preocupando más a los bogotanos, como es el caso de los temas ambientales. Si bien los indicadores duros nos muestran que hay una reducción en el material particulado, hoy los bogotanos no lo ven en su percepción, por el contrario, están altamente insatisfechos con la calidad del aire, así como con las basuras en las calles y con el nivel del ruido en la capital”, señaló Ómar Oróstegui, director de Bogotá Cómo Vamos.

Y es que, cuando se trata del progreso de la ciudad, los bogotanos “se dan palo”, como dice la expresión coloquial. Basta con ver algunos de los resultados de la encuesta: el porcentaje de habitantes que se sienten satisfechos con la ciudad como lugar para vivir pasó del 49 % al 47 %.

“Cuando les preguntamos a los bogotanos si han considerado irse a vivir a un municipio cercano, el 46 % así lo manifiesta. En particular por razones de costo de vida y de seguridad”, agregó Oróstegui.

Solo el 15 % de los bogotanos se siente seguro en la ciudad, mientras que en 2017 era el 19 %. El 57 % se siente inseguro, mientras el año pasado era el 54 %.

“A diferencia de otras ciudades del país, Bogotá tiene unas ventajas enormes, sobre todo en temas de servicios públicos, en temas de educación e incluso en temas de salud y equipamiento urbano. No obstante, cuando los bogotanos ven que ya tienen satisfechos todos estos temas, se vuelven más exigentes”, puntualizó el director de Bogotá Cómo Vamos.

¿Cómo vamos en salud?

Según datos del Departamento Nacional de Planeación, el régimen subsidiado de salud tiene un 98,2 % de cobertura en Bogotá. Una cifra similar a la de Barranquilla, donde se cubre un 98.7 %.

En la capital hay una tasa de mortalidad de 3,9 por cada 1.000 habitantes, mientras que en Barranquilla es del 5,9. Dos puntos más.

Aunque los indicadores son buenos, y muy similares en las dos ciudades, según la Encuesta Comparada de Percepción 2017, mientras el 70 % de los barranquilleros se siente satisfecho con el servicio de salud que se le brinda, solo un 40 % de los bogotanos se sienten bien atendidos.

“Por supuesto que la percepción es distinta a la realidad. ¿Por qué? no es lo mismo alguien que construye su realidad en un contexto en el cual tiene todas sus necesidades básicas cubiertas, a una construcción de la realidad de un ser humano que no puede cumplir sus necesidades básicas. Es decir, por lo menos el acceso a una oferta de bienes y servicios que son fundamentales para nuestra vida”, afirmó el sociólogo Jhon Alexander Castro.

Panorama de la pobreza monetaria

Según el DNP, los índices de pobreza monetaria comparados en Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla, son los siguientes: 12,4 %, 13,4 %, 15,5 % y 20 %, respectivamente.

En ese mismo orden, el porcentaje de ciudadanos que se consideran pobres es de un 15 %, 19 %, 19 % y 17 %, respectivamente.

Sin embargo, cuando se pregunta a la ciudadanía sobre su optimismo frente a la situación económica, las cifras favorecen más a las ciudades con mayor pobreza: 29 % de los bogotanos considera que está mejorando, mientras que en Medellín el 38 % dice que es optimista, en Cali el 39 % y en Barranquilla el 43 %.

En materia económica, los bogotanos son pesimistas, a pesar de que sus cifras son mejores que las de las otras ciudades. Algo similar ocurre con los indicadores de seguridad.

¿Cómo vamos en seguridad?

Según los informes de Ciudades Cómo Vamos, la tasa de homicidios de Medellín aumentó en los últimos tres años. En 2015 fue de 20,1 por 100.000 habitantes, en 2016, fue de 21,5 y en 2017 de 23,2.

En contraste, en Bogotá, esa cifra ha decrecido en los mismos años medidos: de 17,4 por 100.000 habitantes pasó a 16,3 en 2016 y a 14,2 en 2017.

Sin embargo, según la Encuesta de Percepción Ciudadana Comparada, los bogotanos han aumentado su percepción de inseguridad en ese mismo lapso: de 46 % que se sentían inseguros en 2015, pasaron a 50 % en 2016 y 60 % en 2017.

A pesar de un crecimiento en la cifra de homicidios en Medellín, solo uno de cada 5 ciudadanos dicen sentirse muy inseguros.

“Si bien la percepción de inseguridad se incrementa en los últimos años, son las mujeres las que dicen sentirse más inseguras”, reveló Ómar Oróstegui, director de Bogotá Cómo Vamos.

La razón es que, como mujeres, se sienten más vulnerables, y que en general el género femenino es más crítico y menos conforme.

En general el clima de opinión mejoró en la ciudad. Un cambio que se sustenta en el aumento de la confianza de los ciudadanos en temas como la construcción del Metro y en una satisfacción generalizada con temas como la educación y la cultura, que tienen muy buenas calificaciones.

Por: Andrea Olano